LO ESENCIAL
Hace apenas unos años, Ángel Anguiano trabajaba en un autolavado mientras imaginaba una carrera en el entrenamiento deportivo. Hoy, ese estudiante de Nutrición de la Universidad de Guadalajara integra el equipo de preparación física de Sergio "Checo" Pérez, uno de los pilotos mexicanos más reconocidos en la Fórmula 1.
La oportunidad llegó antes de que se sintiera completamente listo, relata. "Tienes que tomarla, estés preparado o no. Estar seguro de lo que vas a hacer va a ser el punto clave para que la gente crea en ti", afirma. Ante ese reto, decidió fortalecer su formación con certificaciones adicionales que respaldaran su trabajo.

CONTEXTO
Su interés por el oficio no surgió de la nada. Durante sus jornadas en el autolavado, ya fantaseaba con entrenar a deportistas de élite. "Te mentiría si te digo que nunca lo creí. Sí fantaseaba con decir: 'Imagínate entrenar a Checo'. Y pues, un día, se dio la oportunidad", cuenta.
El trabajo real, advierte, dista mucho de la imagen externa. "Ser entrenador sólo es la fachada", señala. La función abarca desde apoyo emocional hasta resolver imprevistos cotidianos del atleta. "No solamente eres coach para entrenarlo; también escuchas sus problemas. La haces de psicólogo… en fin, tienes que hacer de todo", describe.

EN PERSPECTIVA
Esa dinámica le ha exigido sacrificios personales. "Mucha gente piensa que el coach se la pasa entrenando. Yo, desde que empecé a trabajar de coach, empecé a dejar de entrenar", reconoce. La experiencia le ha enseñado a separar la vida personal de las responsabilidades laborales, incluso cuando no se está en condiciones óptimas.
A pesar de la intensidad del trabajo, mantiene sus estudios universitarios. Destaca el respaldo de profesores y la flexibilidad institucional ante sus compromisos en el automovilismo de alto rendimiento.
Etiquetas: automovilismo, Fórmula 1, deporte, educación superior, Guadalajara, Motor · Fórmula 1 y automovilismo, Hidalgo
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