Cuando el 23 de septiembre la policía llegó a un terreno escondido entre maizales, justo donde se cruzan los límites de #Michoacán y #Jalisco, lo que encontraron los dejó fríos. Vecinos habían denunciado al 911 lo que parecía ser un campo de entrenamiento del crimen organizado, pero lo que hallaron fue algo mucho más raro.

Elementos del Ejército, la Guardia Nacional y policías locales armaron un fuerte operativo y se toparon con docenas de casas de campaña y personas realizando ejercicios tácticos, como si fueran parte de un cuerpo de seguridad. En el sitio había cuchillos, navajas, una pistola 9 mm, 19 réplicas de armas, uniformes y hasta simuladores de explosivos.
El secretario de Seguridad Pública de Michoacán, Juan Carlos Oseguera Cortés, explicó que los 38 detenidos no se asumieron como miembros de ningún cártel, sino como feligreses de La Luz del Mundo, asegurando que estaban “entrenando para el fin del mundo” y no para delinquir.

Dos días después, una jueza federal los dejó en libertad, al considerar que la Fiscalía General de la República (FGR) no presentó pruebas sólidas por delitos de portación de armas ni asociación delictiva. Pero este caso encendió las alarmas: volvió a poner sobre la mesa las sospechas de que la iglesia tendría una guardia armada con adiestramiento militar, dedicada a proteger a su líder y su círculo más cercano.
Todo esto ocurre mientras el máximo dirigente, Naasón Joaquín García, enfrenta un nuevo juicio en Nueva York, acusado de crimen organizado y explotación infantil, además de la condena de 16 años y 8 meses de prisión que ya cumple desde 2022 en California.
🔸 Exmiembros y testigos como Sharim Guzmán y Sochil Martin aseguran que siempre existió esa “guardia” encargada de cuidar al “Apóstol”, sus propiedades y templos, principalmente en la Hermosa Provincia, sede central de la iglesia en Guadalajara. Según relatan, el grupo actual, conocido como Jahzer, habría nacido del antiguo Grupo Jericó, una escolta creada por el padre del líder actual, Samuel Joaquín Flores.
Durante el desfile del 15 de septiembre pasado en la Hermosa Provincia, se observó un contingente con ese mismo nombre: “Viene el grupo Jahzer, que significa ‘Dios nos protegerá’”, narraba una voz femenina en la transmisión interna de la iglesia mientras desfilaban jóvenes con pantalón negro y camisa roja, simulando maniobras y hasta peleas.
Otros exintegrantes, como “Pepe” —seudónimo de un exfeligres que salió en 2018—, confirmaron que los reclutas eran elegidos desde jóvenes y que algunos fueron invitados por su condición física o cercanía con líderes del templo. Aunque la iglesia lo niega, aseguran que las actividades del grupo iban más allá de la simple vigilancia, incluso rozando con actos ilegales que hasta hoy no se han denunciado formalmente.

La iglesia La Luz del Mundo, con presencia en más de 50 países y al menos 1.5 millones de seguidores en México, no ha dado ninguna declaración sobre este operativo ni sobre los hallazgos en Michoacán, a pesar de los intentos por contactarla. Su vocero, Eliézer Gutiérrez, ya había afirmado en 2019 que la institución “no cuenta con ninguna empresa de seguridad privada”.
Sin embargo, documentos judiciales en Estados Unidos refuerzan las versiones sobre guardias armadas dentro de la congregación. En una demanda presentada en Los Ángeles en 2020, se menciona que los fieles en zonas como la Hermosa Provincia viven bajo vigilancia constante de personal con entrenamiento militar y que requieren permisos para ausentarse.
Durante el juicio de 2022, una víctima identificada como Jane Doe 5 relató que fue retenida en México bajo vigilancia armada 24/7 y que su rescate fue tan complicado que “ni el FBI podía sacarla fácilmente de Jalisco”.
Ante este panorama, el antropólogo Elio Masferrer Kan, de la ENAH, explicó que aunque es común que las iglesias tengan equipos de seguridad interna, la ley mexicana es muy clara: ninguna asociación religiosa puede portar armas o entrenar como una fuerza privada.
“El tema aquí —dijo— es si esos feligreses estaban actuando como voluntarios o si la iglesia creó una empresa de seguridad sin permisos. Eso cambia todo el marco legal”.
Por su parte, el fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, informó que su institución trabaja junto con la FGR para profundizar en las investigaciones, mientras que el secretario Oseguera Cortés cuestionó la decisión de liberar a los 38 detenidos y pidió revisar el caso.

Incluso la presidenta Claudia Sheinbaum fue consultada sobre el tema en su conferencia mañanera:
“Hay miles de personas en esa iglesia, muchas de buena voluntad. Lo que hay que perseguir es el delito”, señaló, pidiendo que la Secretaría de Gobernación realice una revisión del caso. ⚖️
De momento, las autoridades siguen sin aclarar si el hallazgo de ese presunto campo de adiestramiento táctico tendrá implicaciones en el proceso judicial que enfrenta Naasón Joaquín García en Estados Unidos.
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