Ciudad de México. En medio de la creciente emergencia por las inundaciones que devastaron Veracruz, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí y Querétaro, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno dispone de fondos suficientes para atender la situación. Sin embargo, su discurso se centró en culpar a administraciones anteriores por presunta corrupción en el desaparecido Fondo de Desastres Naturales (Fonden), en lugar de ofrecer soluciones inmediatas a los damnificados.

Durante su conferencia en Palacio Nacional, Sheinbaum insistió en que el fideicomiso eliminado era un esquema burocrático y plagado de irregularidades, argumento recurrente del actual gobierno cada vez que enfrenta críticas por la falta de respuesta ante tragedias. Mientras tanto, miles de familias afectadas siguen esperando apoyo en medio del caos, el lodo y la pérdida total de sus bienes.
La mandataria afirmó que su administración cuenta con un presupuesto de 19 mil millones de pesos destinados a atender desastres naturales este año, y sostuvo que existe una partida especial para emergencias. No obstante, las cifras contrastan con las imágenes de comunidades incomunicadas y la lenta llegada de ayuda, lo que ha incrementado el descontento social hacia la gestión federal.
De acuerdo con el más reciente informe de las autoridades, el número de víctimas mortales asciende a 66 personas, mientras 75 continúan desaparecidas. A pesar de la magnitud del desastre, la respuesta del gobierno ha sido calificada por diversos sectores como tardía y desorganizada, reflejo de la falta de coordinación entre dependencias.
El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Esteva, detalló que existen 376 afectaciones registradas en infraestructura, de las cuales solo 161 han sido atendidas y 118 continúan en proceso. Se reportan además 54 puentes dañados, mientras más de 5 mil 400 trabajadores y 681 equipos de maquinaria operan en 141 frentes para reparar los daños.
La presidenta Sheinbaum ha intentado desviar las críticas responsabilizando al desaparecido Fonden, pero la realidad muestra que, pese a disponer de recursos, la respuesta federal ha sido insuficiente y lenta. Las inundaciones evidencian no solo la falta de previsión, sino también la fragilidad del nuevo modelo de atención a emergencias instaurado por su administración, que prometía eficacia pero ha dejado a miles de mexicanos a la deriva.
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