Con miras a la revisión del T-MEC en 2026, la Ciudad de México se posiciona para convertirse en un nodo estratégico de innovación, logística y desarrollo industrial en Norteamérica. Durante la Consulta Regional del T-MEC, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que la capital debe actuar con rapidez y máxima eficiencia para aprovechar el momento y competir frente a otros países, especialmente ante el rezago que México mantiene en el sector farmacéutico, donde Estados Unidos importa más de 237,000 millones de dólares mientras México apenas exporta 1,600 millones.

Astrea Ocampo, directora de Grupo Neolpharma, advirtió que México perdió tres décadas de oportunidad por no implementar políticas industriales como las que aplicaron China e India, quienes dominaron el mercado de salud con infraestructura, talento e inversión estratégica. Propuso la creación de un clúster farmacéutico norteamericano para enfrentar la dependencia de ingredientes activos provenientes de Asia y abrir paso a la producción regional de genéricos a gran escala.
Gina Díez Barroso, presidenta de Diarq Holding, señaló otro sector desaprovechado: el turismo médico. Afirmó que la Ciudad de México podría competir globalmente si combina su capacidad médica con biotecnología, tecnología avanzada e infraestructura hospitalaria, lo que permitiría atraer pacientes internacionales y capital extranjero. Sin embargo, reconoció que la falta de articulación entre gobierno, inversión privada y academia impide dar ese salto.
Desde la industria, Adrián Cervantes, director de Biossmann, denunció que la ineficiencia regulatoria de Cofepris obstaculiza el crecimiento de empresas que buscan exportar a Estados Unidos. A esto se suma la ruptura entre universidades públicas y sector productivo, pues no existe un marco legal que permita transferir tecnología ni ejecutar pruebas clínicas en hospitales públicos. Sin esa vinculación, advirtió, la capital seguirá dependiendo de importaciones y perdiendo competitividad frente a potencias extranjeras.
María de Lourdes Medina, presidenta de Canacintra, enfatizó que el valor de la Ciudad de México radica en su capacidad logística y en el conocimiento, no en producción de bajo costo. Señaló que sin protocolos tecnológicos de nivel internacional, certificaciones y conectividad empresarial, es imposible aspirar a competir dentro del T-MEC como un jugador global y no solo como una plataforma de consumo.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, afirmó que estos diagnósticos serán el inicio de un diálogo permanente con el sector privado para transformar propuestas en resultados medibles. Reconoció que la economía capitalina está estrechamente vinculada con Estados Unidos y Canadá, pero insistió en que debe diversificarse y fortalecer su papel como motor económico del país. Prometió construir una estrategia conjunta que permita a la Ciudad de México no solo adaptarse al T-MEC, sino aprovecharlo como plataforma de desarrollo y liderazgo regional.
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo