Las comunidades de Huehuetla están viviendo un caos de movilidad bien serio, pues los caminos que conectan con San Lorenzo Achiotepec quedaron hechos pedazos tras el paso del huracán Priscilla, y los pasos provisionales que improvisaron las autoridades ya no dan para más.

La cosa se puso peor desde octubre, y conforme pasan los días, el lodo se vuelve un enemigo más grande. Cientos de habitantes ahora tienen que caminar kilómetros y kilómetros para poder llegar a sus destinos, mientras el clima amenaza con nuevas lluvias que podrían terminar de deshacer lo poco que queda del acceso.
Uno de los puntos más complicados está a la altura de La Esperanza 1, donde los deslaves literalmente desaparecieron el camino. Ahí colocaron un paso temporal, pero la verdad es que quedó más frágil que gelatina. La misma gente lo dijo sin rodeos: “no le pusieron ni grava ni nada”, así que cada lluviecita lo deja peor.
La falta de una base firme provocó que el transporte público simplemente dejara de circular. Tanto camiones como carros particulares se quedan enterrados en el lodazal, por lo que varias rutas ya optaron por suspender servicio para evitar accidentes.
Esto ha puesto contra la pared a las comunidades más alejadas, como San Esteban y San Sebastián, donde los vecinos tienen que decidir entre aventarse caminatas larguísimas rumbo a San Lorenzo o pagar viajes particulares que están por las nubes, con tarifas de 800 a 1200 pesos, según contaron los propios afectados.

Y como si no fuera suficiente, la Subsecretaría de Protección Civil ya avisó que para el 26 y 27 de noviembre vienen lluvias fuertes y muy fuertes para la zona de la sierra de Tenango, lo que podría terminar por colapsar el paso provisional en Huehuetla.
La banda está preocupada, y con justa razón: si el lodo ya hizo de las suyas, lo que viene podría dejar totalmente incomunicadas a estas comunidades.
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo