La cosa se calentó en Atitalaquia. Un grupo de agricultores se lanzó hasta las instalaciones de Cargill, allá en el parque industrial, con la intención de amarrar un acuerdo justo por el precio del maíz que producen en la región. Pero al llegar, ¡zas! Resulta que no había directivos, pues —según les dijeron— andaban en la Ciudad de México.

Quien terminó atendiéndolos fue Víctor Manuel Chávez López, director general de Gobierno región Tepeji del Río, luego de que los campesinos permanecieran más de una hora afuera de la planta. El funcionario les aseguró que les agendaría una reunión formal con los directivos de la empresa en los próximos días.
Entre los inconformes estaba Rosendo Cruz Rufino, presidente del comité hidráulico de Tlamaco-Juandhó, quien contó que fueron porque les da “tristeza y enojo” ver que el maíz local prácticamente no se está entregando a la industria, a pesar de que en la región existen 12 mil 500 hectáreas de riego que representan el 60% de la producción de maíz de esa zona de Hidalgo. Advirtieron que, si no los toman en serio, bloquearán los accesos de la planta.
El tema central es el precio. Actualmente, los productores reciben cinco pesos por kilo, cifra que consideran totalmente injusta. Por eso están pidiendo que la tonelada se pague en 10 mil pesos, un monto que —dicen— reflejaría mejor su esfuerzo y los costos de producir.
Además, los agricultores criticaron que una empresa internacional como Cargill opere con precios regidos por la bolsa de valores de Chicago, mientras que “los países que fijan esos precios ni tortilla comen”, por lo que exigen que la voz del campo sea escuchada, tanto por la empresa como por las autoridades gubernamentales.
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