La cosa se puso seria para Jimena Romina Araya Navarro, mejor conocida como “Rosita”, la DJ e influencer venezolana que se hizo viral en toda Latinoamérica. Este miércoles, la OFAC en Estados Unidos le congeló bienes y lana a ella y a otros cinco señalados por presuntos lazos con el Tren de Aragua, grupo que Washington ya califica como “organización terrorista internacional”.

Y no pasó mucho para que la SHCP y la UIF de México hicieran lo mismo: bloquearon los bienes de Araya, de los otros implicados y de cuatro empresas vinculadas (Eryk Producciones SAS, Maiquetía VIP Bar Restaurant, Global Import Solutions S.A., y Yakera y Lane SAS).
Araya, con más de 3.5 millones de seguidores en Instagram, presume su vida como DJ y creadora de contenido, pero autoridades de EE.UU. aseguran que parte de sus ingresos habrían sido usados para apoyar al grupo criminal. Su mamá, Teresa Navarro, ha dicho mil veces que todo es “una campaña de descrédito”.
Nacida en 1983 en Maracay, Rosita saltó a la fama en la tele venezolana con papeles en telenovelas y un personaje de comedia que la catapultó. De ahí salió su apodo y hasta se presentaba en distintos eventos… incluso en la cárcel de Tocorón, antigua base del Tren de Aragua, según periodistas locales. En ese tiempo habría tenido una relación con un familiar de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, líder del grupo y prófugo desde 2023.
Su historia con la justicia no es nueva. En 2012, cuando “Niño Guerrero” se fugó de prisión, Araya terminó detenida porque el mismo día de la fuga ella había estado dando un show en ese penal. Aunque fue procesada, salió bajo fianza y hasta fue candidata a concejal por un partido afín al gobierno. La investigación no avanzó.

Los líos no pararon ahí: entre 2014 y 2016, tres parejas sentimentales suyas —Luidij Ochoa, Carlos Rafael Galíndez “Carlos Breaker” y Teófilo Carzorla Rodríguez “El Conejo”— fueron asesinadas en distintos hechos.
Con el tiempo, Rosita se mudó a Perú aprovechando su nacionalidad, pero en 2019 un tribunal ordenó su captura por supuestos vínculos con Edison Agustín Barrera “Catire”, exjefe del Tren de Aragua detenido en Lima. Después continuó moviéndose entre Venezuela y Colombia organizando eventos, además de actuar en la serie “QLQ este Liceo”, transmitida por Instagram.

Hoy, según fuentes consultadas, Araya sigue en Venezuela y es mamá de un hijo. Las sanciones de EE.UU. y México significan que todos sus bienes quedaron bloqueados y que nadie puede hacer transacciones con ella en estos países.
La DJ que un día llenaba escenarios ahora enfrenta uno de los capítulos más delicados de su historia… y todo indica que esto apenas comienza.
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