Soluciones naturales para optimizar tu metabolismo, energía, equilibrio y felicidad.

Techo en pausa y sustazo en #Kenner: #migración frena una simple reparación. 🛠️😳

Lo que debía ser un día tranquilo para Althea Vallotton terminó en un verdadero despapaye digno de película. Después de que el huracán Francine le dejara la casa hecha un caos en los suburbios de Nueva Orleans, la señora llevaba meses juntando lana y viviendo en una casa móvil en su propio jardín, solo para poder juntar los casi 49 mil dólares que le costaría poner una cubierta metálica nueva y resistente.

Y por fin, este miércoles, cerca de las 7:00 a. m., un grupo de trabajadores —contratados por un “contratista legítimo”, según ella— llegó para poner manos a la obra en su tejado. Vallotton se fue a chambear a una escuela cercana, feliz porque ya veía el final de su odisea… pero nel.

A media mañana su cel empezó a explotar: amigas y familiares le mandaban videos y capturas donde se veía a agentes federales de migración, algunos armados y enmascarados, ordenando a unos techadores que bajaran de una casa en Kenner, Luisiana. Plot twist: era su casa.

La señora salió disparada: “Tengo que irme, el ICE está en mi casa”, le dijo a la directora. Cuando llegó, todo había terminado, pero los vecinos y los videos le ayudaron a reconstruir el caos: los trabajadores —la mayoría hispanos— se convirtieron en el nuevo objetivo de una operación federal anti-migratoria que había llegado a la ciudad esa mañana.

Según se ve en grabaciones, varios agentes —incluyendo de la Patrulla Fronteriza— intentaron detenerlos, pero los trabajadores se negaban a bajar del techo. Hubo tensión por horas. En un momento, un trabajador les levantó algo parecido a una tabla, y se escuchó a un agente decirle en español: “Chavo, no puede hacer eso, te voy a disparar”. Más de uno le apuntó con arma larga hasta que el hombre soltó el objeto y se acercó al borde.

Vecinos contaron que detuvieron al menos a una persona que estaba abajo, mientras que los demás, apenas vieron la oportunidad, bajaron y se fueron en un vehículo.

Vallotton quedó helada. Un abogado de migración que estaba ahí le contó que varios trabajadores tenían visas de trabajo vigentes, lo cual la dejó todavía más frustrada.
¿Por qué no los dejaron acabar el mendigo trabajo?”, reclamó, señalando el tiradero que dejaron: una lona azul, materiales regados y una escalera recargada en el garaje. También dijo que su casa ni siquiera está asegurada.

Para ella, todo esto solo está metiéndole miedo a gente que vive de su chamba:
Están espantando a personas que sí vienen a trabajar y mover la economía”.

El Departamento de Seguridad Nacional confirmó un día después que detuvieron a un migrante indocumentado y que los demás eran “presuntos” indocumentados que “se negaron a bajar del tejado”.

El episodio dividió opiniones en el barrio. Algunos, como Mac Dunn, de 87 años y vecino de toda la vida, apoyaron la acción: “Si son ilegales, se tienen que ir”, dijo. Otros, como la familia Morales, se sintieron vulnerables: “Esto está demasiado cerca de casa”, dijo entre lágrimas Lastenia Morales, quien tomó fotos discretamente al llegar de su turno.

El vecindario —una mezcla de residentes blancos, familias hondureñas y nuevos propietarios— ha cambiado muchísimo desde el huracán Katrina, que atrajo a muchos trabajadores hispanos que ayudaron a reconstruir la zona. Sin embargo, Nueva Orleans, a pesar de ser gobernada por demócratas, está rodeada de zonas conservadoras donde el operativo recibió aplausos. La operación, llamada Catahoula Crunch, fue encabezada por el funcionario federal Gregory Bovino, quien también ha llevado acciones parecidas en ciudades como Chicago, Los Ángeles y Charlotte.

Vallotton insiste en que ella no lo ve como un tema político: no se identifica con ningún partido y ni siquiera votó en la última elección. Pero sí cree que el operativo está mal organizado y podría estar causando más daño que beneficio.

Dice que entiende que si alguien comete delitos hay que actuar, pero que también hay gente que lleva décadas trabajando duro y aportando:
¿Por qué buscamos activamente a quien no está cometiendo delitos?

La Patrulla Fronteriza dice que su objetivo son migrantes con antecedentes, pero datos de otros operativos muestran que la mayoría detenida no tiene historial grave.

Ahora, con su tejado a medias, estudiantes faltando a clases por miedo a los agentes y su gato Humphrey maullando dentro de la casa móvil, Vallotton solo veía cómo el cielo se nublaba de nuevo.
La previsión del jueves: alta probabilidad de lluvia… y su techo todavía sin terminar.

Soluciones naturales para optimizar tu metabolismo, energía, equilibrio y felicidad.

Autor Redacción Amaneciendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *