Donnie Dunagan fue un militar condecorado de Estados Unidos, veterano de Vietnam, herido en combate en varias ocasiones, ganador de tres Corazones Púrpura y una Estrella de Bronce, con 13 ascensos en 25 años dentro de la Infantería de Marina, hasta retirarse con el rango de mayor. Un perfil impecable… con un pasado que mantuvo oculto durante décadas.

Y no era cualquier secreto.
Durante toda su carrera militar, nadie sabía que él había sido Bambi.
Donnie nació en 1934 en Memphis, Tennessee, en una familia de inmigrantes irlandeses que batalló fuerte durante la Gran Depresión. Tras una serie de tragedias familiares y con Estados Unidos entrando a la Segunda Guerra Mundial, terminó en un orfanato, del que escapó a los 14 años para trabajar y sobrevivir por su cuenta.
A los 18 años, en plena Guerra de Corea, se enlistó en la Infantería de Marina. Pronto se convirtió en el instructor militar más joven del país, fue enviado tres veces a Vietnam y ganó el respeto absoluto de sus subordinados. Justamente por eso, decidió callar su historia previa, convencido de que sería motivo de burlas.

“Me imaginaba a un recluta diciendo: ‘Mi comandante es el Mayor Bambi’… y supe que no podía contarlo”, confesó años después.
Pero antes del uniforme, hubo Hollywood.
Cuando tenía apenas 4 años, Donnie bailaba claqué descalzo en la calle junto a un artista callejero llamado Sam. Ese talento lo llevó a ganar un concurso de talentos en 1938, cuyo premio era de US$100, una fortuna para la época. Poco después, un cazatalentos tocó a su puerta y la familia fue llevada a Los Ángeles.
En solo un año, apareció en cinco películas, entre ellas el clásico “El hijo de Frankenstein” (1939). Con 5 años, ya era una estrella infantil.

Entonces llegó la llamada que marcaría la historia del cine.
Walt Disney invitó a Donnie a participar como modelo y posteriormente voz de un personaje animado llamado Bambi, el quinto largometraje de Walt Disney Studios. Aunque su agente se opuso, Donnie lo despidió él mismo y se quedó con el papel.
Sus gestos, miradas y expresiones infantiles fueron clave para dar vida al pequeño venado. Incluso una mueca inspirada en el asco que le provocaba el aceite de ricino quedó inmortalizada en una de las escenas más recordadas de la película.
“Bambi” se estrenó en 1942, con más de un millón de dibujos animados, y fue un éxito rotundo. Sin embargo, ese sería el último trabajo de Donnie en el cine. Tras el ataque a Pearl Harbor, Disney volcó su estudio al esfuerzo bélico y la vida del niño actor cambió para siempre.
Décadas después, ya retirado del ejército, ni su esposa Dana conocía la verdad, hasta que un día abrió un baúl en el garaje lleno de fotos, recortes y cartas de fans. El secreto aguantó… hasta 2004, cuando una visita casual y una foto de Bambi desataron la historia en la prensa.

El apodo de “Mayor Bambi” recorrió Estados Unidos y Disney lo invitó nuevamente a sus estudios. Desde entonces, Donnie abrazó con orgullo su doble legado.
Hoy, lejos de la vergüenza que sintió durante años, Donnie Dunagan es reconocido como un héroe de guerra y una pieza viva de la historia de Hollywood. Y sí, también como el niño que le dio voz al cervatillo más famoso del cine.🎬🦌

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