Soluciones naturales para optimizar tu metabolismo, energía, equilibrio y felicidad.

De #AmaDeCasa a activista: La mujer que destapó el secuestro que sacudió a #Malasia. 😮‍💨⚖️

Durante casi nueve años, Susanna Liew no soltó una sola pregunta: ¿dónde está su esposo? El mes pasado, frente al Tribunal Superior de Kuala Lumpur, la mujer de 69 años rompió en llanto al escuchar una sentencia histórica: el pastor Raymond Koh fue víctima de una desaparición forzada cometida por una unidad élite de la policía, y tanto la corporación como el gobierno de Malasia son responsables.

“Siempre supimos que fue una injusticia grave”, dijo Liew, con la voz temblorosa. El fallo marcó un antes y un después en uno de los misterios nacionales más impactantes del país.

Todo comenzó el 13 de febrero de 2017, cuando Koh, de 63 años, salía de su casa rumbo a una reunión. Hombres encapuchados, vestidos de negro, lo sacaron a la fuerza de su auto en segundos, a plena luz del día. El secuestro fue tan preciso que un testigo pensó que era una película. Las cámaras de seguridad lo grabaron todo 📹.

No hubo rescate, llamadas ni pistas claras. Solo silencio.

Con el tiempo, la familia descubrió que no era un secuestro común. Meses antes, en noviembre de 2016, Amri Che Mat, un activista del norte del país, había sido raptado de forma casi idéntica. Ambos casos encendieron las alarmas.

Aunque la policía negó cualquier implicación e incluso señaló al narcotráfico, dos investigaciones independientes —una de la Comisión de Derechos Humanos y otra del propio gobierno— concluyeron lo mismo: una brigada especial policial estuvo detrás de ambos secuestros, al considerar que Koh era una “amenaza” para el islam, religión mayoritaria en Malasia.

Mientras tanto, Liew pasó de ser ama de casa a vendedora de joyería artesanal para sobrevivir, madre preocupada por pagar la universidad de su hija y, sin buscarlo, activista incansable. Denunció interrogatorios intimidantes, pistas falsas y una investigación opaca. El desgaste emocional fue brutal: depresión, ataques de pánico y estrés postraumático.

El giro clave llegó en 2018, cuando un sargento confesó —aunque luego se retractó— que la brigada especial había ejecutado ambos secuestros. Su versión fue considerada creíble por la Comisión de Derechos Humanos. Además, un Toyota Vios dorado, visto en ambos casos, fue rastreado hasta un miembro de esa unidad.

En 2019, la Comisión señaló directamente a la brigada. Más tarde, una investigación gubernamental habló de “policías corruptos” y mencionó como persona clave a Awaludin bin Jadid, entonces alto mando del grupo. Él lo negó todo.

En 2020, Liew demandó a la Real Policía de Malasia y al gobierno. El resultado llegó casi cinco años después: millones en indemnización, más un pago diario por cada día de desaparición de Koh, hasta que se revele su paradero. La cifra ya supera los US$7 millones, lo que podría convertirse en el pago más alto en la historia del país 💰.

El gobierno apeló el fallo, alegando problemas financieros, pero Liew no baja la guardia.

“Estamos congelados en el duelo”, dice. “Si supiéramos que está muerto, al menos podríamos enterrarlo. Pero vivimos en un limbo”.

Aun así, no ha perdido la esperanza. Se ha formado como consejera, ha perdonado —aunque sin renunciar a la justicia— y sigue exigiendo algo básico: saber dónde está Raymond Koh.

Porque para ella, y para muchos en Malasia, la verdad sigue pendiente. 🕊️

Soluciones naturales para optimizar tu metabolismo, energía, equilibrio y felicidad.

Autor Redacción Amaneciendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *