Las autoridades mexicanas detuvieron y entregaron a Estados Unidos a Ryan Wedding, ex atleta olímpico canadiense de 44 años, acusado por el gobierno estadounidense de dirigir una red transnacional de narcotráfico con ingresos superiores a mil millones de dólares al año. Wedding era uno de los objetivos más buscados, al punto de que Estados Unidos ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.

La Fiscal General de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó que Wedding fue trasladado en avión a territorio estadounidense tras su arresto en México. En un mensaje difundido en redes sociales, Bondi lo describió como un ex snowboarder olímpico convertido en presunto capo violento de la cocaína y aseguró que enfrentará la justicia en Estados Unidos, atribuyendo el resultado a la estrategia de ley y orden impulsada por el presidente Donald Trump.
El caso también fue resaltado por el director del FBI, Kash Patel, quien aseguró que la cooperación de México fue determinante. En sus declaraciones, agradeció directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, por facilitar la operación, una muestra clara del nivel de coordinación bilateral en temas de seguridad, incluso cuando el discurso político público suele vender otra versión más “autónoma” de la estrategia mexicana.
De acuerdo con Harfuch, Wedding se entregó la noche del jueves en la embajada de Estados Unidos en Ciudad de México, en lo que apunta a una detención marcada por presión internacional y negociación directa. Wedding era señalado por autoridades estadounidenses como el Pablo Escobar moderno y vinculado con una estructura criminal que operaba en Norteamérica y otros países, además de ser considerada la mayor proveedora de cocaína en Canadá.
Las acusaciones en su contra incluyen narcotráfico, narcoterrorismo, lavado de dinero, manipulación e intimidación de testigos y asesinato. Estados Unidos lo vincula directamente con la muerte de un testigo federal que colaboraba en un caso en su contra y que fue asesinado en enero en un restaurante de Medellín, Colombia. Según la investigación, Wedding habría ofrecido una recompensa para localizar al testigo mediante un sitio en línea con sede en Canadá, The Dirty Newz, que posteriormente fue retirado por el FBI.
El expediente revela además la dimensión de la red: en noviembre fueron detenidos siete canadienses presuntamente relacionados con su organización en Quebec, Ontario y Alberta, y posteriormente fueron extraditados a Estados Unidos. Entre ellos figura Deepak Balwant Paradkar, abogado acusado de facilitar servicios ilegales a Wedding y su estructura criminal, incluso recibiendo pagos en especie como relojes de lujo, lo que muestra hasta qué punto el grupo habría infiltrado redes profesionales para blindarse.
Wedding, quien representó a Canadá en snowboard durante los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 en Salt Lake City, habría construido su organización tras salir de una prisión federal estadounidense en 2011. Su perfil mezcla crimen, lujo y violencia: en México se le atribuye una vida rodeada de bienes millonarios y colecciones incautadas, mientras en Estados Unidos se reportó el decomiso de un Mercedes CLK-GTR de 2002 valuado en 13 millones de dólares.
En el mismo operativo, las autoridades también detuvieron a Alejandro Rosales Castillo, ciudadano estadounidense igualmente incluido en la lista de los 10 fugitivos más buscados por el FBI. Castillo era buscado por el asesinato cometido en 2016 contra su exnovia Truc Quan Sandy Ly Le y habría permanecido escondido en México por casi una década, por lo que ahora será extraditado a Carolina del Norte para enfrentar juicio.
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