Aunque la obra del Tren México-Querétaro enfrenta un freno en el ejido Melchor Ocampo, en Tepeji del Río, los trabajos continúan con fuerza en otros puntos del frente IV, particularmente entre Pueblo Nuevo y el ejido Bomintzhá, en Tula, donde ahora se concentra gran parte del personal y maquinaria.

La construcción del proyecto ferroviario se dividió en 14 frentes de trabajo para acelerar el desarrollo de sus 226 kilómetros de vía doble, explicó el general Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, del Agrupamiento de Ingenieros “Felipe Ángeles”. Esta estrategia permite realizar varias etapas de la obra al mismo tiempo en distintos puntos del trayecto.
El tramo IV inicia en el ejido Melchor Ocampo y concluye en el municipio de Tula, de acuerdo con Miguel Ángel Contreras Forzán, director de Enlace Inmobiliario de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT). Sin embargo, desde el 4 de febrero los trabajos están suspendidos en Melchor Ocampo debido a un conflicto interno entre ejidatarios, quienes no han permitido el ingreso de maquinaria porque aún no se concreta el pago por las tierras de uso común.
Ante esta situación, cuadrillas y equipo pesado fueron reubicados hacia zonas como los ejidos Conejos y Bomintzhá, donde se reforzaron labores consideradas de alta complejidad técnica. En estos puntos se construyen puentes, pasos vehiculares, pilotes y cimentaciones profundas que sostendrán uno de los tramos más importantes del proyecto.
Uno de los trabajos más destacados es la futura construcción de un viaducto elevado de gran tamaño, que iniciará cerca del cerro El Venado, en Pueblo Nuevo, junto a la cortina de la presa Requena, en los límites con Tepeji. Esta estructura cruzará el río Tula, una cañada cercana a la subestación de la cementera Cruz Azul y también pasará por encima de la vía férrea de carga actualmente en operación.
En paralelo, entre Bomintzhá y el ejido Zaragoza, continúan actividades clave para preparar la vía, como desmonte de terreno, cortes, conformación de terraplén y plataforma ferroviaria, que servirán de base para el futuro tendido de rieles. También se realizan obras de drenaje para evitar inundaciones y garantizar la conectividad en temporada de lluvias.
Además, en el ejido Zaragoza se ejecutan trabajos para la reubicación de torres de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad, infraestructura que debe desplazarse para permitir el paso del nuevo trazo ferroviario.
Con estos avances, el proyecto busca mantener el ritmo de construcción en Hidalgo, pese a los conflictos agrarios que mantienen detenida una parte del trazo. 🚧🚄
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