Lo esencial
El peso mexicano registró este miércoles su peor jornada en semanas ante el fortalecimiento global del dólar, impulsado por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz. La divisa estadounidense subió cerca de 1.9% y marcó su nivel más alto desde enero, situándose en la zona de 17.87 pesos por unidad antes de consolidar cerca de 17.65.
La tensión geopolítica ha bloqueado prácticamente el paso por el Estrecho de Ormuz, lo que disparó de forma abrupta los precios del petróleo Brent y del WTI. Este repunte energético reactivó el temor a un shock inflacionario global y empujó a los inversionistas hacia activos refugio, perjudicando a las monedas emergentes.

México llega a este escenario con vulnerabilidades domésticas que amplifican el ajuste. En enero, el país registró un déficit comercial de 6,480 millones de dólares, con caídas pronunciadas en exportaciones petroleras (-33.5%) y envíos automotrices hacia Estados Unidos (-9%). Estas señales debilitan la posición del tipo de cambio ante choques externos.
El nuevo arancel del 10% a importaciones impuesto por Washington, vigente desde el 24 de febrero, añade presión sobre el desempeño exportador mexicano. Aunque el PIB del cuarto trimestre fue revisado al alza a 0.9%, el entorno comercial se ha vuelto más restrictivo.

Contexto
En el frente monetario, el Banco de México mantuvo la tasa de interés en 7% ante una inflación subyacente elevada en 4.52%. Esta decisión aporta cierta ancla nominal, pero no contrarresta completamente el fortalecimiento del dólar por factores de refugio y riesgo inflacionario global.
La dinámica petrolera genera efectos contradictorios. Por un lado, la mezcla mexicana cerró en 66.63 dólares por barril, su mejor nivel en siete meses, lo que puede mejorar los ingresos fiscales. Por otro, un shock sostenido de precios del crudo suele traducirse en mayores costos de producción, presión inflacionaria y menor crecimiento económico.

Qué sigue
Desde el punto de vista técnico, el par USDMXN mantiene sesgo alcista tras la aceleración vertical de las últimas horas. El precio opera sobre sus medias móviles, con soporte de corto plazo en 17.60-17.61 y resistencia en 17.77-17.87. El índice de fuerza relativa y el ADX sugieren que la volatilidad podría mantenerse elevada, con retrocesos más tácticos que estructurales.
El mercado internacional está precificando la duración del conflicto en Medio Oriente y el grado de interrupción en rutas clave de navegación. En este , el peso mexicano opera como variable de ajuste dentro del bloque de divisas emergentes, castigado por la combinac
Etiquetas: tipo de cambio, peso mexicano, economía, petróleo, comercio exterior, inflación, Banxico, Nacional · Economía cotidiana
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo