La extracción irregular de material pétreo en el Río Garcés genera preocupación ambiental en la Huasteca Hidalguense, debido a los daños que provoca en el cauce y en el equilibrio del ecosistema.

De acuerdo con reportes locales, dos máquinas tipo “pluma” extraen piedra, grava y arena a lo largo de varios kilómetros del afluente, en dirección a la comunidad de Chiapa, dentro del municipio de Xochiatipan. En la zona operan camiones de volteo que cargan diariamente el material para su traslado.
Andrea Arenas, representante de la asociación civil Por Amor a Mi Planeta, advirtió que estas actividades profundizan el cauce natural del río, lo debilitan y pueden provocar desvíos en su trayectoria.
“Se modifica y se fuerza la geomorfología del río, por eso es fundamental cuidarlo”, señaló la activista, quien subrayó que se trata del afluente más grande de esta región hidalguense.
Activistas llaman a frenar el saqueo. 🌱
La defensora ambiental destacó que las comunidades cercanas deben organizarse para proteger su entorno natural y evitar la venta de materiales extraídos de los ríos.
Indicó que la participación ciudadana es clave para frenar el deterioro ambiental, el saqueo de recursos, la caza furtiva y la tala desmedida.
“Es una herencia para nuestras familias y futuras generaciones, pero cada día este entorno ecológico se daña más”, lamentó.
Ecosistema vital en peligro. 💧
Especialistas advierten que el río forma parte de un ecosistema complejo y vital para diversas especies de flora y fauna, además de representar una fuente importante de recursos minerales y de abastecimiento de agua.
La alteración del cauce podría provocar pérdida de biodiversidad y reducción del nivel del agua.
En la zona se identifican al menos dos centros de almacenamiento de material pétreo: uno cercano a la cabecera municipal de Xochiatipan y otro en la comunidad de Nuevo Acatepec.
El material extraído es transportado hacia municipios del norte del estado de Veracruz, donde presuntamente se comercializa.
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