LO ESENCIAL
Este sábado 14 de marzo, policías municipales lograron rescatar a un estudiante en el Centro Histórico de Guadalajara. La víctima había caído en una modalidad de extorsión conocida como secuestro virtual, donde los delincuentes simulan una privación de libertad sin tener físicamente a la persona.
A diferencia del secuestro tradicional, en esta variante la víctima no está retenida en un lugar específico. Los criminales logran mantenerla incomunicada mediante interacción telefónica constante, manipulando el miedo para controlar sus movimientos.
La estafa comienza con una llamada amenazante. Bajo presión psicológica, el delincuente obliga a la persona a abandonar su casa, escuela o trabajo. Una vez fuera, la mantiene aislada y bajo control telefónico para impedir cualquier contacto con familiares o amigos.

CONTEXTO
En algunos casos, los extorsionadores exigen a los jóvenes que se tomen fotografías en poses que simulan peligro. Estas imágenes se envían a los familiares como prueba de un supuesto cautiverio, aumentando la urgencia del pago.
Ante la imposibilidad de localizar a sus seres queridos, muchas familias acceden a pagar el rescate. El engaño resulta efectivo porque los parientes no pueden verificar la situación real de la víctima durante el aislamiento forzado.
Las autoridades recomiendan no responder llamadas de números desconocidos. Si el interlocutor inicia amenazas o intimidación, se aconseja colgar de inmediato y bloquear el número de forma definitiva.

EN PERSPECTIVA
Es fundamental reportar estos intentos a las autoridades policiales. La denuncia oportuna permite rastrear patrones de operación y prevenir que otros ciudadanos sean víctimas del mismo esquema criminal.
El caso del estudiante rescatado en Guadalajara evidencia que los secuestros virtuales representan una amenaza act
Etiquetas: secuestro virtual, extorsión telefónica, delincuencia en Jalisco, seguridad ciudadana, Guadalajara, estafa telefónica, Nacional · Nota roja / Seguridad
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