LO ESENCIAL
América Latina está adoptando Inteligencia Artificial con rapidez, pero no necesariamente está capturando el valor económico que promete esta tecnología. Bancos, fintech, retailers y empresas de distintos sectores ya incorporan modelos generativos en procesos que van desde la atención al cliente hasta el análisis de datos.
Sin embargo, adoptar IA no equivale a generar beneficios. Un estudio de McKinsey & Company presentado en el World Economic Forum señala que solo el 23% de las organizaciones en la región reporta haber generado beneficios económicos reales a partir de la IA, y apenas 6% considera que esos beneficios han sido significativos.

La brecha es considerable si se considera que el potencial económico de la IA para América Latina podría alcanzar entre 1.1 y 1.7 billones de dólares anuales si su implementación estratégica se acelera.
CONTEXTO
La mayoría de las aplicaciones de IA que utilizan las empresas latinoamericanas depende de modelos y plataformas desarrollados por un pequeño grupo de compañías tecnológicas globales como Microsoft, Google, Amazon y OpenAI. Estas empresas no solo lideran el desarrollo de modelos fundacionales, también concentran buena parte de la infraestructura de cómputo, los centros de datos y los chips especializados necesarios para entrenarlos.

La infraestructura digital, desde los chips hasta los centros de datos, se ha transformado en un activo estratégico comparable a sectores tradicionales como la energía o las telecomunicaciones. En cada gran ciclo tecnológico, la mayor captura de valor suele ubicarse en la infraestructura que permite que las aplicaciones existan.
En la era del petróleo fueron los recursos energéticos; en la era de internet, las plataformas y las redes; y en la era de la IA, el activo estratégico es la capacidad de cómputo combinada con grandes volúmenes de datos.

EN PERSPECTIVA
El desarrollo de modelos de IA a gran escala exige inversiones que muy pocas empresas pueden asumir. Entrenar un modelo fundacional requiere enormes volúmenes de datos, miles de unidades de procesamiento gráfico especializadas y niveles de capital que pueden superar fácilmente los cientos de millones de dólares.
En ese , proveedores de hardware como Nvidia se han convertido en piezas clave de la economía digital. Si América Latina limita su estrategia a adoptar herramientas desarrolladas en otros mercados, la consecuencia será una dependencia creciente de plataformas, modelos y capacidades de cómputo que permanecen fuera de su control.
Etiquetas: inteligencia artificial, tecnología, economía digital, infraestructura tecnológica, América Latina, Tecnología e IA
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