LO ESENCIAL
La decisión del Banco de México de recortar la tasa de referencia a 6. 75 por ciento ha encendido una de las discusiones más intensas sobre política monetaria en años recientes. El movimiento llegó en un momento incómodo: la inflación general escaló a 4.63 por ciento en marzo y la subyacente permanece por encima del límite superior del rango objetivo desde hace casi un año.
El internacional tampoco ayudaba. La guerra en Medio Oriente inyectó incertidumbre a los mercados y presionó los costos energéticos. El propio comunicado de la institución abundó en advertencias sobre riesgos inflacionarios adicionales, lo que hace más difícil de explicar el giro.
Dos de los cinco integrantes de la junta de gobierno votaron por mantener la tasa sin cambios, posición que cobra fuerza con el correr de los días. Los defensores del recorte señalan factores atenuantes: la inflación reciente responde en parte a choques temporales, como los precios de frutas y verduras, y la política monetaria sigue en terreno restrictivo frente a una economía sin vigor.
CONTEXTO
Sin embargo, el verdadero problema no es este ajuste aislado. En un país con banca poco penetrada, economía informal predominante y empresas con amplio poder de fijación de precios, 25 puntos básicos apenas mueven la aguja en actividad o inflación. Si la tasa estuviera claramente mal calibrada, los mercados ya habrían castigado al peso, que en cambio se aprecia más de 16 por ciento en el último año.

La preocupación central es otra: el banco central parece resignado a convivir con inflación más alta de lo deseable y carece de la autoridad comunicacional para anclar expectativas. En los últimos años ha fallado sistemáticamente en sus pronósticos, postergando reiteradamente el regreso al objetivo de 3 por ciento. Ahora promete cumplirlo hasta el segundo trimestre de 2027, una fecha que los economistas privados ya consideran optimista.
EN PERSPECTIVA
Entre las principales economías de la región con metas de inflación, México es la que más ha sufrido para controlar precios en el bienio reciente. Solo Colombia registra inflación mayor en este momento.
Bajo la dirección de Victoria Rodríguez Ceja, primera mujer al frente de la institución desde finales de 2021, el organismo se ha retraído del debate público. Lo que fue una referencia obligada del sistema financiero nacional hoy muestra síntomas de fuga de talento, evasión de la exposición mediática y exceso de prudencia en sus posicionamientos.
Etiquetas: Banxico, inflación, tasas de interés, política monetaria, economía mexicana, Victoria Rodríguez Ceja, Nacional · Economía cotidiana
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