LO ESENCIAL
La próxima visita de Claudia Sheinbaum a Barcelona representa el primer acercamiento formal entre México y España tras casi ocho años de relación congelada. Aunque el viaje no tiene carácter de Estado, su participación en un foro internacional donde coincidirá con Pedro Sánchez rompe el silencio diplomático que persistía desde 2018.
El último mandatario mexicano en pisar territorio español fue Enrique Peña Nieto, en abril de ese año. Desde entonces, la relación bilateral se mantuvo en suspensión por un conflicto que trascendió las cancillerías y afectó la cooperación en múltiples ámbitos.

CONTEXTO
El origen de la crisis se sitúa en enero de 2019, cuando Andrés Manuel López Obrador recibió a Sánchez en México en un encuentro que, en apariencia, fortalecía los lazos. Ambos gobiernos expresaron entonces voluntad de profundizar la cooperación histórica, cultural y económica.
La ruptura ocurrió semanas después. López Obrador envió una carta al rey Felipe VI solicitando una disculpa pública hacia los pueblos indígenas por los abusos cometidos durante la Conquista y el virreinato. El documento, dirigido también al presidente español, señaló que esos hechos "marcan de manera decisiva la historia de nuestras naciones".

EN PERSPECTIVA
La petición generó rechazo en el gobierno español, que consideró inadmisible revisar episodios históricos bajo la lógica de responsabilidades contemporáneas. La respuesta del monarca, filtrada posteriormente, reconoció "mucho abuso" en la Conquista pero pidió contextualizarlo históricamente, sin ofrecer la disculpa solicitada.
A partir de ahí, la relación se enfrió progresivamente. No hubo visitas de Estado, se redujeron los encuentros de alto nivel y la cooperación quedó relegada a trámites técnicos. La distancia contrastó con la densidad de los vínculos: España es uno
Etiquetas: política exterior, México-España, Claudia Sheinbaum, Pedro Sánchez, diplomacia, relaciones bilaterales, Nacional
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