LO ESENCIAL
El Fondo Monetario Internacional envió una señal directa a las autoridades monetarias de México y el mundo: abstenerse de aumentar las tasas de interés como reacción inmediata a la guerra en Medio Oriente. La directora del organismo, Kristalina Georgieva, advirtió que una respuesta apresurada podría frenar el crecimiento del PIB sin necesidad.
En entrevista con Bloomberg Television, Georgieva argumentó que las expectativas de inflación a largo plazo permanecen estables y bien ancladas. Esta condición, dijo, permite a los bancos centrales con sólida credibilidad adoptar una postura de observación antes de actuar.

CONTEXTO
La recomendación del FMI adquiere relevancia particular para el Banco de México, que en semanas recientes ha enfrentado presiones por la depreciación del peso y la incertidumbre global. La institución monetaria mexicana debe equilibrar el control inflacionario con el sostenimiento de la actividad económica.
Georgieva fue explícita en su advertencia: tras la experiencia de 2022, existe el riesgo de que los responsables políticos monetarios opten por moverse más rápido de lo necesario. "Eso podría ser peligroso porque sofocaría el crecimiento", enfatizó la directora desde Washington, donde participa en las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial.

EN PERSPECTIVA
El internacional complica el panorama. El FMI ya ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento global para 2026, situándolo en 3.1%. La revisión responde a la crisis petrolera desencadenada por el conflicto en Irán, que ha elevado los precios del crudo y presionado las cadenas de suministro energético.
Los técnicos del organismo multilateral trabajan ahora con un escenario adverso como referencia principal. Bajo esta proyección, el crecimiento mundial alcanzaría apenas 2.5% este año, con el petróleo cotizan
Etiquetas: Banxico, FMI, tasas de interés, guerra en Irán, inflación, economía mexicana, política monetaria, crisis petrolera
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