LO ESENCIAL
¿Cuántos comentaristas y analistas dijeron que Banxico había perdido su independencia por haber bajado la tasa de referencia en marzo cuando la inflación había subido? Si bien considero que es importante que haya análisis y debate, los comentarios fueron muy desafortunados, sobre todo por la falta de argumentos sólidos para emitir semejante queja (“Defendiendo la decisión de Banxico”, 31 de marzo). No obstante lo anterior, tanto la estabilidad del tipo de cambio peso-dólar –aún con la “no renovación” del T-MEC–, y más aún, la inflación de los últimos meses, dejaron muy claro que nada de eso está ocurriendo (“La no renovación del T-MEC”, 7 de julio).
En este sentido, la semana pasada el INEGI publicó el (Índice Nacional de Precios al Consumidor) de junio. Los precios al consumidor registraron una caída mensual de 0. 27 por ciento en junio, por debajo del consenso, que anticipaba una deflación de 0. 15 por ciento. La inflación subyacente se ubicó en 0. 24 por ciento mensual, también muy por debajo del consenso, que esperaba un aumento de 0. 31 por ciento. Con estas lecturas mensuales, la inflación general anual cayó significativamente de 3. 94 por ciento en mayo, a 3. 37 por ciento en junio y la inflación subyacente se moderó a 4. 03 por ciento anual en junio, desde 4. 19 por ciento el mes anterior.
Cabe señalar que el INPC de junio observó una presión todavía más negativa de los precios agropecuarios y un impulso menor al esperado por los efectos asociados al Mundial. El precio del jitomate siguió desplomándose, mientras las tarifas aéreas aterrizaron suavemente. Si bien algunos rubros registraron incrementos secuenciales, las caídas en los precios del jitomate –entre otras verduras–, así como en algunos productos avícolas, ayudaron a compensar las presiones en otros frutos y verduras frescas durante la segunda quincena del mes.
En el componente subyacente, la lectura también confirmó un traspaso limitado de las distorsiones relacionadas con el Mundial, particularmente en tarifas hoteleras y aéreas. Aunque las tarifas hoteleras contribuyeron más que en el mismo mes de años previos, incluida la segunda quincena de junio, la contribución mensual de las tarifas aéreas fue la más baja del periodo posterior a la Crisis Financiera Global de 2008-2009. Por su parte, el Banco de México publicó las de su reunión del 25 de junio.
CONTEXTO
Si bien algunos comentaristas y analistas llegaron a decir que en las minutas se iba a ver un sesgo hacia querer bajar tasas en cuanto se pudiera, una vez más, la realidad fue otra: El consenso de los miembros de la Junta de Gobierno es que dejarán la tasa de referencia sin cambios en 6. 50 por ciento por un largo periodo de tiempo. En mi opinión, frente a las minutas del 7 de mayo, la discusión de junio mostró un grado de convicción ligeramente mayor sobre el proceso desinflacionario, aunque el tono no fue materialmente más laxo (‘ dovish ’ en inglés).

Destaco tres aspectos: (1) Hubo un mayor reconocimiento de los avances favorables en inflación; (2) los miembros de la Junta de Gobierno continúan preocupados por la persistencia de la inflación en servicios; y (3) hubo un amplio consenso en torno a que la postura monetaria actual sigue siendo apropiada. En este sentido, los miembros 1, 3 y 5 enfatizaron la holgura económica, la fortaleza del peso y la efectividad que sigue mostrando el mecanismo de transmisión monetaria, mientras que los miembros 2 y, particularmente el 4 se concentraron en la persistencia de la inflación de servicios y en la necesidad de mantener cautela antes de considerar cualquier recorte adicional.
EN PERSPECTIVA
En conjunto, la discusión sugiere una Junta que se siente cómoda con la postura monetaria actual, pero que todavía no está lista para cantar victoria frente a la inflación. En otras palabras, considero que reiteraron que habrá una pausa prolongada. De esta manera, creo que, por ejemplo, si el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) llevara a cabo un incremento de la tasa de referencia de “una sola vez”, Banxico no tendría que “acompañarlo”. Sin embargo, considero que Banxico sí tendría que hacerlo si este incremento del Fed fuera el inicio de un ciclo de alza de tasas.
Por el momento, sin embargo, tampoco creo que el Fed vaya a modificar su postura de política monetaria en el corto plazo. Ahora bien, casi los mismos comentaristas y analistas que criticaron la decisión de Banxico de marzo, criticaron ferozmente la circular publicada recientemente por el propio Instituto Central, sobre las reglas para llevar a cabo subastas de compra de valores gubernamentales, diciendo que esto era la forma en que Banxico pudiera monetizar la deuda del gobierno al estilo setentas y ochentas –antes de la autonomía de Banxico–, y que se podría convertir en un ‘estímulo cuantitativo’ estilo Fed (QE).
Nada más lejos de la realidad (“El mito del estímulo cuantitativo de Banxico”, 30 de junio). Para empezar porque Banxico ya podía llevar a cabo compras de valores gubernamentales para el manejo de liquidez desde hace décadas o cómo se pueden imaginar que llegan los billetes de las fábricas de Legaria o de El Salto, Jalisco, a las manos de los consumidores, ¿Se avientan desde un helicóptero?
Etiquetas: Banxico, inflación, economía, tasa de referencia, Nacional · Economía cotidiana
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