Victoria Ruffo volvió a hablar de uno de los episodios más sensibles de su vida personal: la crianza de José Eduardo Derbez, y dejó claro que su mayor inquietud no fue la separación, sino el efecto emocional que tuvo la presencia intermitente de Eugenio Derbez durante la infancia de su hijo.

En charla con Mara Patricia Castañeda, la actriz recordó que tras el nacimiento de José Eduardo en 1992, la participación de Derbez como papá fue muy limitada. Aunque entendía que él atravesaba una etapa en la que no quería asumir la paternidad, consideró que aparecer de vez en cuando resultaba más dañino que benéfico para un niño en formación.
Ruffo explicó que cada visita aislada rompía el equilibrio emocional que su hijo ya había construido. Detalló que, después de lograr estabilidad y rutinas, la llegada inesperada de Eugenio generaba retrocesos emocionales que requerían tiempo para corregirse. Para ella, la falta de constancia fue siempre el verdadero problema.
La actriz subrayó que nunca habló mal de Eugenio frente a José Eduardo, aunque admitió que no coincidía con la forma en que lo ilusionaba sin sostener una convivencia regular. A su parecer, los niños entienden la realidad por sí solos, sin necesidad de que alguien se las explique con palabras duras.

También recordó que el propio Eugenio Derbez ha reconocido públicamente que en ese momento de su vida no quería ser papá y que priorizó su carrera profesional. Con el paso de los años, dijo, él se convirtió en un gran amigo de sus hijos adultos, aunque aclaró que eso es muy distinto a la responsabilidad que implica la crianza en la niñez.
Victoria Ruffo confesó sentirse sorprendida de manera positiva al ver que actualmente Derbez ejerce una paternidad cercana con Aitana, su hija menor con Alessandra Rosaldo, aunque reiteró que esa presencia no fue la misma con sus hijos mayores.

Finalmente, la actriz señaló que las diferencias entre ambos comenzaron a suavizarse en junio de 2024, con el nacimiento de Tessa, hija de José Eduardo y primera nieta de la pareja, un acontecimiento que ayudó a limar asperezas tras años de distanciamiento.
Comentario final: a veces la ausencia pesa, pero la constancia pesa más. 💬👶✨
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