La carrera por adquirir la planta automotriz COMPAS en Aguascalientes se redujo a tres finalistas asiáticos que podrían transformar el panorama industrial de la región. Según reportó la agencia Reuters, las empresas BYD y Geely de China, junto con la vietnamita VinFast, encabezan las negociaciones para hacerse de las instalaciones que Nissan y Daimler operaban conjuntamente hasta el cierre de operaciones.

La planta COMPAS representó durante años uno de los pilares de la industria automotriz en Aguascalientes, generando miles de empleos directos e indirectos. Su cierre dejó un vacío productivo importante, pero la posibilidad de que una armadora asiática de vehículos eléctricos tome el control de las instalaciones abre una ventana de oportunidad para la reconversión tecnológica de la región.
BYD, el gigante chino de los autos eléctricos, ha mostrado el mayor interés en la operación. La empresa ya tenía planes de expandir su presencia en América Latina y la planta de Aguascalientes le ofrecería infraestructura lista para producir. Geely, propietaria de Volvo Cars, y VinFast, que busca consolidarse fuera de Asia, completan la terna de aspirantes.
La llegada de cualquiera de estos fabricantes tendría implicaciones significativas no solo para Aguascalientes sino para todo el sector automotriz mexicano, en un momento en que los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump y la incertidumbre por la revisión del T-MEC condicionan las decisiones de inversión.
El gobierno estatal y las autoridades federales observan con atención las negociaciones, pues la reactivación de COMPAS significaría recuperar empleos, atraer inversión extranjera directa y posicionar a México como un actor relevante en la transición hacia la electromovilidad.
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