Soluciones naturales para optimizar tu metabolismo, energía, equilibrio y felicidad.

¡Cerebro en modo turbo! Cómo psiquiatría y psicodélicos podrían ayudar a la recuperación tras un ictus. 🧠✨

Después de 15 años tratando pacientes con #ictus en el #HospitalFoothills de Calgary, Sean Dukelow solo había podido ofrecer una herramienta probada: la #neurorrehabilitación. Esa combinación de logopedia, fisioterapia y terapia ocupacional se basa en repetir una y otra vez las mismas acciones, aprovechando la plasticidad natural del cerebro para generar nuevas conexiones neuronales. “Va a haber mucha repetición”, advierte a sus pacientes.

Pero más allá de esto, las opciones para acelerar la recuperación siguen siendo pocas y, en muchos casos, invasivas, como los implantes que estimulan el nervio vago o la médula espinal. Por eso los neurólogos están a la caza de un “impulso turbo”, algo que podría marcar la diferencia entre volver a caminar, hablar o regresar a casa, o tener que ir a una residencia.

Entre las terapias más prometedoras están la estimulación magnética transcraneal (EMT), antidepresivos como Prozac y psicodélicos, todas conocidas por tratar depresión, TEPT y TOC. La idea es que estas herramientas podrían “engañar” los circuitos cerebrales y activar los mismos mecanismos de memoria y aprendizaje que se usan para la recuperación post-ictus.

Estimulación magnética transcraneal

A diferencia de la famosa terapia electroconvulsiva, la EMT no provoca convulsiones y no afecta la memoria. Unas bobinas envuelven el cuero cabelludo y envían impulsos magnéticos, como una mini resonancia. Mark George, pionero en EMT, la describe como un “truco ingenioso” para estimular los circuitos cerebrales.

Aunque ha mostrado resultados para TOC, migrañas y dejar de fumar, su papel en la recuperación del ictus aún es debatido. En 2025, Dukelow publicó un ensayo donde combinar EMT con terapia intensiva del habla ayudó a pacientes a recuperar la fluidez verbal meses después de un ictus. ¡Una participante incluso reaprendió dos de las cuatro lenguas que había perdido!

Prozac y otras pastillas

En 2011, un ensayo francés levantó esperanzas: Prozac podría mejorar la recuperación motora tras un ictus. Pero la replicación del estudio fue decepcionante… al menos al principio. Los expertos aclararon que no basta con un fármaco; la plasticidad debe acompañarse de entrenamiento específico. Como dice Steven Cramer, “el cerebro necesita guía”.

Hoy se preparan nuevos ensayos que combinan Lexapro y terapia intensiva del habla para tratar problemas graves del lenguaje tras meses del ictus. La base teórica está ahí: estas píldoras podrían estimular circuitos, reducir inflamación y aumentar factores de crecimiento que potencian la plasticidad. Además, los pacientes menos deprimidos están más motivados, lo que mejora la recuperación.

Psicodélicos

Gül Dölen, neurocientífica de Berkeley, descubrió que los psicodélicos pueden “romper” el andamiaje alrededor de las neuronas, reconfigurando circuitos endurecidos y abriendo ventanas de aprendizaje. Basándose en esto, ella y Steven Zeiler (Johns Hopkins) están probando psilocibina, el compuesto de las setas alucinógenas, junto con rehabilitación física intensa y realidad virtual con un delfín llamado Bandit.

Todavía es pronto para saber si funciona, pero planean un gran ensayo clínico para intentar reabrir la ventana de aprendizaje meses o años después del ictus. Como dice Dölen: “No me gustan los experimentos fáciles, yo estoy buscando oro”.

Soluciones naturales para optimizar tu metabolismo, energía, equilibrio y felicidad.

Autor Redacción Amaneciendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *