China y Japón están en una especie de “tira y afloja” diplomático, y Donald Trump se encuentra justo en el centro del drama. Tras meses de líos con aranceles entre Estados Unidos y China, ahora tanto Pekín como Tokio buscan el apoyo de Trump para reforzar sus posturas sobre Taiwán. 🌏🔥

Todo empezó a notarse con la llamada del lunes entre Xi Jinping, líder de China, y Trump. Xi quería tocar base porque la nueva primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ha tomado la postura más firme de su país desde la Segunda Guerra Mundial, asegurando que la seguridad de Taiwán es también la seguridad de Japón. Esto ha puesto nerviosos a los dirigentes de Pekín, especialmente considerando lo cerca que está Taiwán del sur de Japón y de las bases militares estadounidenses en la región.
En los últimos años, China ha hecho lo posible por aislar a Taiwán, tratando de convencer a otros países de aceptar su reclamo de soberanía sobre la isla. Muchos gobiernos han cambiado su reconocimiento diplomático de Taipéi a Pekín, dejando a Taiwán cada vez más solo. Quienes contactan a Taiwán informalmente, como Lituania o la República Checa, enfrentan represalias rápidas de China. Las patrullas aéreas y navales alrededor de Taiwán se han vuelto cada vez más frecuentes.

Sanae Takaichi sorprendió al declarar el 7 de noviembre ante el Parlamento que cualquier intento de China de bloquear o invadir Taiwán sería considerado un asunto de “supervivencia” para Japón. Esto tiene implicaciones legales importantes, porque permite que las Fuerzas de Autodefensa japonesas actúen fuera del país si es necesario. Sus comentarios fueron de los más contundentes que haya hecho un líder japonés sobre la defensa de Taiwán, en línea con lo que el expresidente Joe Biden había planteado en ocasiones anteriores.
China no se quedó callada: aplicó medidas económicas, militares y diplomáticas contra Japón. Suspendió importaciones de pescados y mariscos japoneses, canceló conciertos, limitó vuelos y disuadió a turistas y estudiantes chinos de viajar a Japón. Además, buques de guerra chinos rondaron islas japonesas cercanas a Taiwán. Pero Japón no retrocede: el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, confirmó la instalación de misiles antiaéreos de alcance medio en Yonaguni, isla cercana a Taiwán, como parte de su defensa nacional.
La presión de Pekín ha sido enorme. Xi y su ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, se presentan como los guardianes del orden mundial posterior a la Segunda Guerra Mundial, mientras retratan a Taiwán y sus aliados como desafiantes. “Es impactante que Japón haya enviado señales de intervención militar en Taiwán… han cruzado una línea roja”, dijo Wang el domingo. Además, Xi le recordó a Trump que China y Estados Unidos lucharon juntos contra el fascismo, buscando que el presidente estadounidense vea la seguridad regional desde la perspectiva china.

Trump, por su parte, parece disfrutar de la atención y llamó a Takaichi horas después de hablar con Xi. Evitó decir si cedería a la presión china, pero confirmó que planea viajar a Pekín en abril próximo. Este escenario ha reforzado la posición de negociación de Trump, quien recientemente buscó que China compre soya estadounidense, suministre metales de tierras raras y limite apoyo a Rusia en Ucrania.
Analistas coinciden en que la tensión entre China y Japón es la más grave en más de una década. “Cuanta más presión ejerce China, más Japón se prepara”, dijo Ichiro Korogi, profesor de estudios internacionales en Japón, señalando que la opinión pública japonesa respalda a Takaichi.
Mientras tanto, China continúa acumulando poder militar: ha construido la mayor armada del mundo, misiles balísticos intercontinentales, drones modernos y ha hecho despliegues estratégicos cerca de Japón, Taiwán y Corea del Sur. Xi incluso se mostró aliado de Rusia y Corea del Norte en desfiles militares, reforzando la idea de una coalición nuclear frente a Japón, Corea del Sur y Taiwán, todos bajo la protección de Estados Unidos.

En resumen, estamos ante un momento crítico en Asia-Pacífico, donde cada movimiento de China, Japón y Trump podría cambiar el equilibrio en la región. Los próximos meses serán decisivos y el mundo observa con atención. 🌐💥
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