Ciudad de México. En lugar de generar ingresos para el país, Petróleos Mexicanos (Pemex) se ha convertido en una carga para los contribuyentes. De acuerdo con la organización México Evalúa, cada ciudadano deberá aportar el próximo año alrededor de 230 pesos de sus impuestos para mantener a flote a la petrolera estatal, una de las más endeudadas del mundo.

Jorge Cano, coordinador del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas, explicó que tras los beneficios fiscales otorgados a Pemex y las millonarias transferencias de capital proyectadas por el gobierno, prácticamente el Estado dejará de percibir ganancias por concepto de renta petrolera. En lugar de ser una fuente de ingresos, la empresa absorberá recursos públicos que podrían destinarse a salud, educación o seguridad.
Según la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (ILIF), se estiman 1.2 billones de pesos por ingresos petroleros para 2026, un alza marginal de 1.9% respecto al año anterior. Sin embargo, después de restar los apoyos directos desde la Secretaría de Energía y la reducción del Derecho Petrolero para el Bienestar, el gobierno apenas conservará unos 233 mil millones de pesos, mientras que las transferencias a Pemex alcanzarán los 263 mil millones, dejando un déficit de 31 mil millones de pesos.
México Evalúa advirtió que esta situación confirma que las finanzas públicas están cada vez más “despetrolizadas”, pero no por una mejora estructural, sino porque el Estado ha pasado de depender de Pemex a subsidiarlo. En términos simples, los contribuyentes terminarán pagando para que la empresa continúe operando, pese a su baja rentabilidad y su enorme carga de deuda.
Para 2026, el gobierno federal prevé ingresos totales por 8.7 billones de pesos, un incremento de 4.6% respecto a este año. No obstante, el 75% de esos recursos ya está comprometido en gastos fijos como pensiones, deuda y transferencias a estados y municipios. De cada 100 pesos del presupuesto, 30 se destinarán a las entidades federativas, 27 al pago de pensiones y 19 al servicio de la deuda, dejando muy poco margen para la inversión pública o el gasto social.
Mariana Campos, directora de México Evalúa, subrayó que el Paquete Económico 2026 refleja una estructura fiscal cada vez más rígida y con pocas posibilidades de crecimiento. En promedio, cada persona contribuirá con 48,732 pesos para gastos fijos del gobierno, mientras apenas 17,195 pesos se dirigirán a servicios básicos para la población. La especialista advirtió que los pronósticos de crecimiento y estabilidad económica del gobierno son excesivamente optimistas, lo que podría agravar la vulnerabilidad financiera del país y la dependencia de un Pemex que sigue drenando recursos sin ofrecer resultados tangibles.
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo