En la comunidad de Conejos, allá en Atotonilco de Tula, 20 familias tuvieron que salir volando de sus casas luego de que la tarde del jueves 11 de diciembre se desatara una tremenda fuga de diésel en un ducto de Pemex, presuntamente provocada por una toma clandestina.

Según la banda policiaca, el chorro salió con tal potencia que superó los 20 metros de altura, regándose por patios, techos y hasta paredes de varias viviendas. Vecinos contaron que el olor estaba durísimo y que el combustible empezó a escurrir por todos lados.
El tiradero no solo puso en riesgo a la gente, sino que también provocó daños ambientales inmediatos, incluyendo la muerte de aves que quedaron empapadas de hidrocarburo. 🐦💔
Para evitar una tragedia mayor, personal de seguridad pública cerró la carretera intermunicipal Conejos–El Salto, mientras equipos de Seguridad Física y Ductos de Pemex, junto con Protección Civil y Bomberos, le entraron al quite para controlar el escape y asegurar toda la zona.
Más tarde, Pemex confirmó que la fuga ya estaba controlada, pero aun así el área quedó acordonada hasta entrada la noche por los vapores y el combustible que seguía presente.

Las autoridades municipales pidieron a la raza mantenerse lejos del punto afectado hasta que el peligro quedara descartado y, para apoyar a quienes tuvieron que dejar sus casas, se habilitó un albergue temporal.

amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo