El conflicto armado en Colombia enfrenta una nueva y letal amenaza: drones comerciales modificados con explosivos, utilizados por grupos insurgentes para atacar a las fuerzas del Estado.

En una zona cercana a la frontera con Venezuela, soldados que resguardaban una gasolinera estatal fueron blanco de enjambres de pequeños drones —similares a los que se venden en plataformas como Amazon o Temu— adaptados con ganchos para lanzar granadas.
En solo 15 días, militares lograron derribar 50 drones. Sin embargo, un dron de mayor tamaño, similar a los usados para fumigación agrícola, logró evadir los controles y lanzó cuatro granadas que provocaron la muerte de un soldado.
ELN y narcotráfico, con ventaja aérea.
El fenómeno se ha intensificado en regiones como el Catatumbo y el Cauca, donde opera el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El presidente Gustavo Petro reconoció públicamente que “la ventaja aérea la tiene el narcotráfico”, luego de que en pocos meses drones causaran la muerte de 58 militares y policías, además de dejar 300 heridos.
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que en 2025 se registraron más de 100 bajas por ataques con drones y al menos 333 ataques exitosos.
Tecnología accesible y difícil de frenar.
Autoridades advierten que los grupos armados compran drones comerciales con facilidad o los introducen de contrabando desde Venezuela, aprovechando la extensa y porosa frontera selvática.
Además, algunos ya utilizan drones de fibra óptica, inmunes a interferencias electrónicas, lo que complica aún más su neutralización.
Modelos como el DJI Mavic 3 Pro, popular entre fotógrafos, han sido adaptados para transportar explosivos.
Respuesta del gobierno.
El gobierno colombiano anunció una inversión de más de 1,600 millones de dólares en equipos antidrones, incluyendo radares e inhibidores de señal, en lo que calificó como la estrategia “más ambiciosa” de defensa aérea.
Sin embargo, expertos y funcionarios admiten que es poco probable que estos sistemas estén completamente operativos antes de las elecciones nacionales previstas para mayo.
Mientras tanto, en zonas de combate, los soldados ya tienen una alerta clara: cuando alguien grita “buitre en el aire”, todos buscan refugio inmediato.
La guerra cambió, y ahora el enemigo puede venir desde el cielo… y costar menos de 600 dólares. 🌎🚨
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