Hace 25 años, en la profunda #selva colombiana, a los británicos #TomHartDyke y #PaulWinder les soltaron la peor amenaza: “Tienen cinco horas antes de que les volemos la cabeza”. Lo que siguió fue un calvario de tres meses secuestrados por guerrilleros.

Paul, banquero de 29 años con ganas de un año sabático y muchas vueltas por África y Asia, se aferró a la oración. Por su parte, Tom, de 24, un verdadero cazador de plantas que había dedicado años a buscar especies raras, se refugió en su imaginación y su pasión: empezó a dibujar un jardín.
Soñaba con armar en Inglaterra un espacio verde con todas las plantas que había recolectado en sus viajes. Este “mini mundo botánico” le sirvió para mantenerse cuerdo y fuerte, incluso cuando la muerte parecía inevitable.
Tom viene de una familia que vive en un castillo histórico en Kent, Inglaterra, donde la pasión por las plantas la heredó de su abuela. Desde pequeño, aprendió a ensuciarse las manos con tierra y a amar el mundo vegetal. Su vida fue un viaje constante, desde África hasta Australia, siempre tras las huellas de orquídeas y plantas únicas.

En el año 2000, él y Paul decidieron explorar el Tapón del Darién, una zona selvática entre Panamá y Colombia, famosa por su naturaleza impresionante pero también por sus peligros, desde jaguares hasta guerrilleros armados.
Aunque el gobierno británico les advirtió que no lo hicieran, siguieron adelante, motivados por su amor a las orquídeas y la aventura. Tras días caminando sin mapa, contrataron a un guía local llamado Carlos que los llevó hasta el límite entre Panamá y Colombia.
Pero justo cuando estaban a punto de salir, tres guerrilleros armados los capturaron y comenzaron nueve meses de secuestro, una montaña rusa emocional llena de miedo, momentos extraños y hasta jardines de orquídeas en la selva, que Tom ayudaba a cuidar.
La amenaza de muerte era constante, pero gracias a su fortaleza mental y a imaginar su jardín, lograron sobrevivir. Finalmente, tras un duro trayecto, los liberaron con la advertencia de no volver. Sin embargo, el escape fue complicado, perdidos en la selva y con amenazas de muerte, hasta que finalmente encontraron ayuda.

Tom regresó a su castillo en Inglaterra con un nuevo propósito: convertir en realidad el jardín que dibujó en la selva. Hoy, The World Garden celebra 20 años y alberga más de 8,000 especies, un homenaje vivo a su pasión y resistencia.
“Colombia me enseñó a vivir cada día como si fuera el último”, dice Tom, que incluso agradece a sus captores por haberlo inspirado a crear su paraíso botánico.
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo