LO ESENCIAL
Estados Unidos derrotó a República Dominicana por 2-1 la noche del domingo en loanDepot park de Miami, asegurando su lugar en la final del Clásico Mundial de Béisbol por tercera edición consecutiva. El encuentro reunió a algunas de las figuras más destacadas del béisbol actual en una semifinal definida por detalles mínimos.
La selección dominicana tomó ventaja primero en el segundo inning, cuando Junior Caminero conectó su tercer jonrón del torneo ante el abridor Paul Skenes. El batazo solitario, enviado al jardín izquierdo-central, representó el cuadrangular número 15 para la alineación caribeña, estableciendo un récord en la historia del Clásico.
La ventaja de 1-0 pareció consolidarse cuando Luis Severino dominó a Aaron Judge y Kyle Schwarber con ponches consecutivos en el tercer episodio, dejando dos corredores en posición de anotar. El gesto de celebración del lanzador dominicano reflejó la intensidad del momento.
CONTEXTO
Sin embargo, el equilibrio cambió en el cuarto inning. Gunnar Henderson inició la parte alta con un jonrón de 400 pies ante Severino. Un out después, Roman Anthony conectó otro cuadrangular solitario ante el relevista Gregory Skenes, poniendo a Estados Unidos en ventaja 2-1.

Paul Skenes enfrentó presión constante durante su apertura. En el cuarto inning, logró escapar de una situación con bases llenas, aunque el exigente episodio elevó significativamente su conteo de lanzamientos. La defensa respaldó su labor, destacando una jugada espectacular de Julio Rodríguez, quien robó un posible jonrón a Aaron Judge en la quinta entrada.
El propio Judge contribuyó defensivamente con un tiro desde el jardín derecho para poner out a Fernando Tatis Jr. en tercera base, y también se lanzó para quitarle un hit a Juan Soto en el cuarto inning. Estas intervenciones mantuvieron la diferencia mínima en el marcador.
EN PERSPECTIVA
En la quinta entrada, Skenes permitió sencillos consecutivos de Tatis y Ketel Marte, elevando su total de lanzamientos a 71. Con el abridor cercano a su límite establecido, el manager Mark DeRosa se vio obligado a mover su bullpen.
La defensa estadounidense y un relevo dominante permitieron preservar la ventaja de una carrera ante una multitud de 36,337 espectadores que amplificó la tensión de cada momento. Estados Unidos enfrentará en la final al ganador del duelo entre Italia y Venezuela, programado para el martes por la noche.
Etiquetas: béisbol, Clásico Mundial, selección mexicana, deportes internacionales, Miami, Deportes
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo