La historia de Estefanía Rodríguez, una joven de 21 años con sueños de ser cantante de rap, ha conmocionado a Puebla. Desde que el COVID-19 le arrebató a su madre, Fanny, como la llamaban sus amigos, tuvo que salir adelante sola, trabajando en una tienda de ropa para pagarse la escuela.

Un día, mientras estaba en su trabajo, un hombre entró al local con la excusa de comprar ropa para sus hijas. Sin embargo, en pocos minutos, Fanny notó que el sujeto la estaba grabando y tomando fotos sin su consentimiento. Al confrontarlo y pedirle que dejara de hacerlo, él reaccionó molesto, la insultó y salió del negocio escondiendo su celular.
Horas después, al salir de su trabajo, Fanny vio al mismo sujeto esperándola afuera. Alarmada, decidió ir directamente a la fiscalía para denunciar el acoso. Sabía que debía cuidarse, vivía sola y no tenía a nadie que la protegiera.
Días después, su voz se apagó.
Su nombre apareció en las noticias bajo un titular desgarrador:
👉 “Encuentran a una mujer sin vida en una bodega”.
Era ella… Fanny fue hallada con signos de violencia física y sexual, y con más de 13 puñaladas en su cuerpo. 💔
A pesar de que la joven había denunciado su situación, hasta el momento no hay detenidos. Lo peor es que, al no contar con familiares directos, la fiscalía ha mostrado poca disposición para investigar el caso, argumentando que sus amigos no son considerados parte legal de su familia.
👉 “Cuando Fanny perdió a su mamá, nosotros nos convertimos en su familia. La acompañamos a denunciar y ahora nos cierran las puertas solo porque no tenemos lazos de sangre con ella…”
Hoy, Fanny necesita justicia y depende de todos nosotros que su caso no quede en el olvido.
📢 ¡Pasa la voz! #JusticiaParaFanny 💜