La muerte a tiros de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, durante una redada migratoria en Mineápolis, ha desatado una ola de protestas, homenajes y fuertes cuestionamientos contra las autoridades federales de Estados Unidos. Se trata del segundo ciudadano estadounidense fallecido en menos de un mes durante operativos migratorios en esta ciudad.

Cientos de personas salieron a las calles este fin de semana, desafiando las bajas temperaturas, para exigir justicia por Pretti, quien murió tras un forcejeo con agentes federales. Durante la noche del sábado, manifestantes encendieron veladoras y corearon su nombre cerca del lugar donde recibió los disparos, el cual se ha convertido en un memorial improvisado.
Versiones encontradas sobre el tiroteo.
Las autoridades federales y estatales han ofrecido relatos contradictorios sobre lo ocurrido. El gobierno del presidente Donald Trump calificó a Pretti como un “terrorista doméstico”, y la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró que el hombre se aproximó a los agentes con una pistola semiautomática, lo que habría motivado el uso de la fuerza letal.
Sin embargo, videos difundidos en redes sociales y analizados por BBC Verify muestran a Pretti grabando a los agentes con su teléfono celular. En las imágenes se observa que se interpone cuando un agente empuja a otra persona al suelo. Posteriormente, es rociado con gas pimienta, derribado por varios agentes y, segundos después, recibe al menos diez disparos.

Ninguno de los videos disponibles muestra a Pretti portando un arma en sus manos. Testigos presenciales y familiares de la víctima han desmentido la versión oficial, señalando que el objeto que sostenía era su teléfono móvil.
Autoridades locales cuestionan a ICE.
El gobernador de Minesota, Tim Walz, calificó los hechos como “repugnantes” y acusó al Departamento de Seguridad Nacional de mentir sobre lo ocurrido. Afirmó que, de no existir evidencia en video, la versión oficial habría prevalecido sin cuestionamientos.
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, exigió el retiro inmediato de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) del estado, al preguntarse cuántos ciudadanos más deben morir para que cesen los operativos.
Por su parte, el jefe de la policía local confirmó que Pretti era propietario legal de armas, contaba con permiso para portarlas y no tenía antecedentes penales, salvo infracciones menores de tránsito.
Protestas se extienden a otras ciudades.
Las manifestaciones no se limitaron a Mineápolis. Protestas similares se registraron en Nueva York, Chicago, Los Ángeles y San Francisco, donde los asistentes portaban pancartas con mensajes como “Justicia para Alex” y “Abolir el ICE”. En algunos puntos, agentes federales utilizaron gas lacrimógeno y granadas aturdidoras para dispersar a los manifestantes.

Diversas figuras políticas, incluidos legisladores republicanos, calificaron los hechos como “profundamente perturbadores” y exigieron una investigación completa, tanto federal como estatal.
Contexto de tensión migratoria.
El despliegue de agentes federales en Mineápolis comenzó a principios de enero, cuando Trump ordenó una operación migratoria masiva en el estado, gobernado por demócratas. Minesota alberga la comunidad somalí más grande del país, y en semanas recientes se han reportado constantes enfrentamientos entre agentes migratorios y civiles que documentan las redadas.
A inicios de este mes, otro agente de ICE mató a tiros a Renee Good, también de 37 años, mientras participaba en labores de observación ciudadana durante un operativo similar.

Las autoridades locales han reiterado que la situación representa un punto crítico en la relación entre el gobierno federal, los estados y la ciudadanía, en medio de una política migratoria cada vez más confrontativa.
👀 Las imágenes siguen pesando más que los discursos… y el debate apenas comienza.
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