Aun con la reducción reciente en los envíos de dinero hacia los hogares mexicanos, el Banco Interamericano de Desarrollo confirmó que México continúa como el principal receptor de remesas en América Latina. Con datos procesados hasta el tercer trimestre, el organismo anticipa que la región alcanzará este año un flujo total de 174,400 millones de dólares, lo que representa un avance de 7.2 por ciento frente al 2024.

El informe Las remesas a América Latina y el Caribe en 2025. Adaptaciones en un contexto de incertidumbre expone que el país concentró 35.4 por ciento del total regional, una proporción que retrocedió desde el 41 por ciento registrado previamente. Los especialistas del BID explicaron que las tasas negativas observadas en México durante 2025 responden a un retorno a tendencias previas, alejándose de los picos excepcionales registrados el año anterior.
El documento también detalla que Centroamérica absorbió 20.4 por ciento de los recursos enviados a la región, y que Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador mostraron los incrementos más notorios. Señala además que, en periodos de incertidumbre —como ocurrió en 2008 y durante la pandemia— los migrantes tienden a enviar montos extraordinarios, incrementan sus horas laborales y usan ahorros para apoyar a sus familias.
Durante el primer trimestre del año se registró un crecimiento de 9.9 por ciento, muy por encima de lo observado en 2024. Posteriormente, el segundo trimestre moderó su ritmo a 3.3 por ciento, efecto que los analistas atribuyen al agotamiento de ahorros. No obstante, para el tercer trimestre se identificó un repunte con un aumento de 7.5 por ciento, impulsado por más horas trabajadas, y se prevé que el cuarto trimestre muestre un incremento adicional de 8.6 por ciento.
Para México, los expertos René Maldonado, Pablo Cortés Sánchez y Jeremy Harris enfatizaron que las variaciones negativas están vinculadas al efecto base derivado del crecimiento inusualmente elevado de 2024. Cifras del Banco de México muestran que entre enero y septiembre el país recibió 45,681 millones de dólares, un monto 5.5 por ciento menor al del mismo periodo del año anterior, cuando se captaron 48,360 millones.
Dentro del análisis, el BID señala que el repunte de remesas durante 2024 se relacionó con movimientos del tipo de cambio que incentivaron los envíos. Especialistas como Juan José Li Ng, economista senior en BBVA, han explicado que los migrantes observan el valor del peso para maximizar el rendimiento de cada dólar que mandan a México, motivándolos a realizar transferencias más generosas cuando el tipo de cambio les resulta favorable.
El documento recuerda que uno de los picos más inusuales ocurrió en abril de 2024, cuando la variación del tipo de cambio de 16.6 a 17.1 pesos por dólar impulsó el envío de 5,418 millones de dólares desde trabajadores mexicanos radicados en Estados Unidos hacia sus familias en el país.
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