La presidenta Claudia Sheinbaum no se quedó callada ante las acusaciones lanzadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que señaló a tres instituciones financieras mexicanas por presunto lavado de dinero ligado al narcotráfico y al fentanilo. Desde su conferencia mañanera, dejó claro que México no se va a quedar de brazos cruzados y exigió respeto.

“¡No somos piñata de nadie!”, soltó con firmeza, remarcando que la relación con Estados Unidos debe ser de iguales y no de subordinación. También fue enfática: “México es un país grande y merece respeto. Si hay pruebas, se actúa; si no, no vamos a permitir que nos difamen”.
¿Qué bancos están en el ojo del huracán?
Los señalados por EE.UU. fueron CIBanco, Intercam y la casa de bolsa Vector, a quienes se les acusó de supuestamente haber facilitado transferencias financieras para la compra de químicos desde China que sirven para la elaboración de fentanilo. También se les vincula con operaciones de los cárteles de Sinaloa, del Golfo y Jalisco Nueva Generación.
Según Washington, estas instituciones jugaron un papel clave en el movimiento de millones de dólares para los grupos criminales, y por eso fueron sancionadas. A partir de la publicación en el Registro Federal, tendrán 21 días antes de que se les bloqueen operaciones internacionales.
México responde: “No hay pruebas, solo dichos”.
Sheinbaum explicó que sí recibieron un reporte confidencial hace algunas semanas, pero que jamás les entregaron evidencia concreta. Por eso, dijo, no se puede proceder solo por rumores.
Además, la Secretaría de Hacienda y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) revisaron el caso y detectaron algunas fallas administrativas, pero nada que tenga que ver con lavado de dinero. Incluso informaron que unas 300 empresas mexicanas operan con compañías chinas, lo cual es totalmente legal y común por el alto volumen de comercio entre ambos países, que supera los US$139 mil millones.
“Las transferencias no son delito por sí mismas. Son transacciones normales entre empresas registradas legalmente”, dijo Sheinbaum.

¿Gol político? ¿Presión desde Washington?
Varias voces han comenzado a cuestionar el trasfondo de esta decisión. Algunos analistas se preguntan: ¿por qué solo estos tres bancos? Si el tema es lavado de dinero, hay bancos en Estados Unidos que también han tenido vínculos con dinero sucio, pero no se les ha sancionado.
También se especula si esta medida podría tener tintes políticos, especialmente por el hecho de que Alfonso Romo, fundador de Vector, fue jefe de la Oficina de la Presidencia durante el sexenio de AMLO. Y, como sabemos, Sheinbaum ha mantenido muchas de sus políticas.
¿Es esto un mensaje directo al antiguo presidente? ¿Una jugada electoral anticipada de Donald Trump para mostrar “mano dura” ante México? 🤔
El impacto es fuerte… pero el país no se queda callado.
Luis Manuel Pérez de Acha, experto en temas financieros, explicó que estas sanciones pueden poner a las instituciones en una situación crítica, ya que gran parte del sistema financiero pasa por EE.UU., lo cual podría dejarlas sin posibilidad de operar como hasta ahora.

Mientras tanto, los bancos acusados han negado cualquier implicación y aseguraron que los fondos de sus clientes están protegidos.
La CNBV ya tomó cartas en el asunto y ordenó una reestructura interna en los bancos implicados, para garantizar que los activos de los clientes estén seguros y se aclare todo el panorama.
¿Y ahora qué sigue?
México exige pruebas. La SHCP dejó en claro que no ha recibido documentación que respalde las graves acusaciones y que, de existir, se actuaría conforme a la ley. Pero mientras tanto, no se puede juzgar sin elementos sólidos.
“No hay impunidad para nadie, pero tampoco vamos a actuar sin pruebas“, dijo tajante la presidenta.
Con esto, el caso queda abierto, pero también en evidencia el choque diplomático que podría crecer si Washington no justifica su acusación. En palabras de Sheinbaum: “nos coordinamos, pero no nos subordinamos“.
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