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¡Oye! ¿Tu gusto se está apagando con la edad? Esto te puede ayudar .🍽️👀

¿Has notado que la comida ya no sabe igual que antes? Perder un poco el sentido del gusto es súper común al envejecer, tanto que un estudio de 2016 dice que casi 3 de cada 4 adultos mayores tienen problemas para saborear los alimentos. Lo curioso es que muchas personas ni se dan cuenta, porque la pérdida es gradual y muchas veces lo que realmente falla es el olfato, que es clave para percibir los sabores, explica Paule Joseph, codirectora del Centro Nacional del Olfato y el Gusto.

Y ojo, esto no es cualquier cosa: perder gusto y olfato puede afectar tu apetito, tu salud y hasta tu estado de ánimo. Algunas personas buscan compensar comiendo más azúcar, sal o grasa, y eso puede aumentar el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades del corazón. Además, estos sentidos están ligados a la cultura, la familia y nuestras emociones, por lo que su pérdida incluso se asocia con depresión.

¿Por qué pasa esto?
Los expertos mencionan cinco razones principales: traumatismos, virus, inflamación, salud bucodental y la edad.

  • Golpes en la cabeza o cirugías cercanas al oído, nariz o cerebro pueden dañar los nervios del gusto y olfato, dice Jayant Pinto, cirujano de cabeza y cuello.
  • Virus, como la COVID-19, pueden atacar células en la nariz y afectar la regeneración de las neuronas del olfato.
  • Inflamación nasal crónica, infecciones sinusales, pólipos o alergias, si no se tratan a tiempo, también pueden causar daños duraderos.
  • Problemas dentales, sequedad bucal o acumulación de bacterias en la lengua pueden afectar el gusto. Por eso es clave ir al dentista, hidratarse y limpiar la lengua regularmente, dice Sukirth Ganesan, cirujano dentista.
  • Y sí, la edad es el factor más importante: a partir de los 60 años disminuyen las papilas gustativas y receptores olfativos, y el cuerpo pierde capacidad de regenerarlos, comenta Jay Bhatt, geriatra.

Además, enfermedades como diabetes, Alzheimer, Parkinson o accidentes cerebrovasculares, así como ciertos medicamentos, pueden empeorar la pérdida de gusto y olfato. Nunca dejes tus medicinas por tu cuenta, pero habla con tu médico: quizá se puedan ajustar dosis o buscar alternativas.

¿Se puede hacer algo?
Los problemas temporales como la congestión nasal sí tienen solución, pero revertir completamente la pérdida de gusto u olfato es complicado, dice Linda Bartoshuk, profesora de investigación. Suplementos como zinc, B12 o hierro solo ayudan si hay deficiencia comprobada, y la acupuntura no tiene evidencia suficiente.

Un enfoque que sí funciona para algunos es el entrenamiento olfativo: inhalar fragancias dos veces al día, durante varios meses. Los resultados varían, pero puede ayudar a recordar ciertos olores y mejorar la experiencia de la comida, explica Joseph.

En la práctica, la cocina puede ser tu mejor aliada. Usar más hierbas, especias y alimentos ricos en umami como setas, tomates o queso parmesano potencia el sabor. También puedes usar glutamato monosódico, que tiene menos sodio que la sal. Jugar con colores, texturas y temperaturas de los platillos hace que la experiencia sea más agradable, aunque no restaure el gusto por completo.

Lo más importante: no caigas en exceso de sal, azúcar o grasa para “sentir” el sabor. Como dice Pinto, “gran parte de lo que disfrutamos de la comida es placer, ¡pero sí se puede realzar de manera saludable!” 🌿🍅

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Autor Redacción Amaneciendo

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