Soluciones naturales para optimizar tu metabolismo, energía, equilibrio y felicidad.

¿Pequeñas empresas en crisis por culpa del imperio Musk? Facturas millonarias que nadie paga. 😤💸

Jennifer Meissner pensó que su empresa de soldadura de tuberías había dado el gran salto cuando consiguió un contrato millonario para ayudar a construir la gigantesca sede de #Tesla en #Texas. Pero la realidad fue otra: ese acuerdo la llevó a la quiebra y le impidió pagar a decenas de sus empleados justo en Navidad. ¿La razón? Tesla, propiedad del hombre más rico del mundo, simplemente dejó de pagarle por el trabajo ya hecho.

“No tienen idea de cuántas vidas arruinaron,” dice Meissner con toda la frustración. “Cuando haces negocios con una empresa tan grande, esperas que paguen sus cuentas a tiempo.” Pero, según una revisión de CNN, no es un caso aislado: varias pequeñas empresas que ayudaron a Musk con Tesla, SpaceX y X (antes Twitter) no recibieron el dinero que les debían, y algunos incluso tuvieron que declararse en bancarrota.

En Texas, la expansión rápida de Musk ha dejado a contratistas esperando pagos por más de 110 millones de dólares en embargos, con al menos 24 millones aún pendientes a decenas de pequeñas empresas. Los retrasos o impagos son tan comunes que un abogado que representa a Tesla en la quiebra de Meissner admitió que “Tesla se tarda bastante en pagar” y que eso aplica también para sus gastos legales.

Estas demoras causan un efecto dominó terrible: si Tesla no paga, las empresas que trabajan para ellos no pueden pagar a sus empleados ni mantener sus operaciones. Eso fue justo lo que le pasó a Meissner, que después de invertir todo en el proyecto, vio cómo se acumulaban más de un millón de dólares sin recibir un solo peso, enfrentando préstamos con altos intereses y una crisis económica brutal.

No solo Meissner sufrió. Full Circle Technologies, una empresa de Austin encargada de instalar cámaras y equipos de seguridad en la Gigafactory, se declaró en bancarrota después de que Tesla se negara a pagarle cerca de 600 mil dólares. Su subcontratista Electra Link también demandó a Tesla por no cobrar casi 130 mil dólares por trabajo de cableado.

Y eso no es todo. Sun Coast Resources, un proveedor de combustible, demandó a Tesla por no pagar casi 2.7 millones de dólares en combustible suministrado para la construcción de la Gigafactory. En su demanda, acusó a Tesla de inventar excusas y de pasar la responsabilidad de persona a persona para evadir el pago.

Mientras tanto, otras grandes empresas como Apple tienen montos mucho menores en embargos — Apple adeuda alrededor de 1.2 millones en todo Texas, menos del 10% de lo que Tesla debe a sus proveedores.

La táctica de Musk parece clara: recortar costos a toda costa. En su paso por Twitter (ahora X) mandó recortes duros y retrasos en pagos que dejaron a proveedores y empresas demandándolo por falta de pago. Según un abogado que defendió a varios contratistas, “decidieron no pagar hasta que los obligaran a hacerlo, algo poco común en el mundo empresarial”.

Jennifer Meissner todavía lucha para salir adelante. Vendió propiedades, usó sus ahorros, dejó de pagar actividades terapéuticas para su hija con necesidades especiales y ahora trabaja en dos empleos para pagar las deudas. “Si no fuera por mi familia, no sé qué habría pasado,” cuenta con tristeza.

A pesar de todo, Meissner quiere que Elon Musk sepa el daño real que está causando con estas prácticas: “No solo es mi empresa, sino todas las que confían y apoyan ese negocio. Tu nombre está en eso, Musk, y tú tienes la responsabilidad.”

Soluciones naturales para optimizar tu metabolismo, energía, equilibrio y felicidad.

Autor Redacción Amaneciendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *