Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum visitó este lunes 13 de octubre los estados de Hidalgo y Querétaro para supervisar los trabajos de auxilio tras las fuertes lluvias que azotaron gran parte del país. Sin embargo, su recorrido se vio marcado por protestas, reclamos ciudadanos y denuncias por la falta de apoyo gubernamental en comunidades que continúan incomunicadas y devastadas.

En Pachuca, la mandataria llegó al centro de mando instalado en el aeropuerto local para coordinar el envío de víveres, pero fue recibida con inconformidad por parte de habitantes que exigieron mayor presencia y respuesta del gobierno federal. Decenas de personas se concentraron frente al Palacio de Gobierno de Hidalgo para reclamar el abandono de las zonas serranas, donde cientos de damnificados siguen sin recibir ayuda desde hace varios días.
Antes de llegar a Hidalgo, Sheinbaum realizó un recorrido por Querétaro, donde se mostró caminando por las comunidades afectadas de Pinal de Amores y Puente de Dios. En sus redes sociales difundió imágenes junto a integrantes de su gabinete, insistiendo en que su administración brindará apoyo a todos los afectados, pese a la creciente percepción de lentitud en las acciones de rescate y distribución de ayuda.
El domingo, la presidenta había iniciado su gira en Puebla y Veracruz, dos de las entidades más golpeadas por el temporal. En esta última, la tensión aumentó cuando fue confrontada por vecinos que denunciaron la desaparición de varios estudiantes de la Universidad Veracruzana. Los manifestantes acusaron a las autoridades de no informar con claridad sobre la situación, gritando consignas de exigencia y desesperación frente a la falta de respuestas oficiales.
La indignación por los desaparecidos derivó en una convocatoria estudiantil para una megamarcha el próximo 17 de octubre en Poza Rica, Tuxpan, Xalapa, Orizaba y Coatzacoalcos, bajo el lema justicia y memoria. Los organizadores denuncian que más de 190 alumnos de la Facultad de Ciencias de la Salud de la región Poza Rica-Tuxpan permanecen sin localizar desde el desbordamiento del Río Cazones, mientras las autoridades mantienen silencio sobre el número real de desaparecidos.
De acuerdo con los reportes más recientes, las lluvias torrenciales ocurridas entre el 6 y el 9 de octubre han dejado al menos 64 personas muertas y 65 desaparecidas, además de severos daños en viviendas, negocios e infraestructura en los estados de Veracruz, Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí. A pesar de las declaraciones optimistas de Sheinbaum sobre contar con recursos suficientes para atender la emergencia, las protestas y la frustración ciudadana revelan una gestión lenta, desorganizada y distante de la realidad que viven miles de familias damnificadas.
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