El expresidente #DonaldTrump soltó la bomba sin pruebas: acusó a la Oficina de Estadísticas Laborales (#BLS) de manipular los datos del empleo para hacer quedar mal a los republicanos y a él mismo. Según Trump, la Dra. Erika McEntarfer, jefa de la BLS, hizo “los mayores errores en más de 50 años” y por eso la corrió. Pero ojo, esas revisiones al informe de empleo no son tan locas ni prueban corrupción, al contrario, son parte del proceso normal.

La BLS, creada en 1884, es una institución independiente dentro del Departamento de Trabajo que se encarga de recolectar y analizar datos económicos clave como salarios, empleo, inflación y accidentes laborales. Más de 2,000 personas trabajan ahí, incluyendo economistas y encuestadores que van puerta por puerta y a las empresas para sacar la foto real del mercado laboral.
¿Cómo funciona la cosa? La BLS usa dos encuestas para medir el empleo: una encuesta de hogares, donde preguntan directamente a la gente sobre su trabajo, y otra encuesta (la CES) que recopila info mensual de miles de empresas y organismos mediante teléfonos, internet o sistemas automáticos de nómina. En algunos estados y territorios es obligatorio que las empresas respondan.
Con esos datos, los expertos de la BLS revisan, corrigen y analizan para hacer un informe mensual que muestra cuántos empleos hay, cuántas horas se trabajan y cuánto ganan los empleados. También hacen ajustes estacionales para que los números no brincoteen mucho mes a mes, y además revisan los datos varias veces en los meses siguientes para afinar la precisión.
Este informe, que sale generalmente el primer viernes de cada mes, es crucial para saber cómo está la economía y es usado por empresas, gobierno y hasta la Reserva Federal para tomar decisiones importantes. Por ejemplo, Jerome Powell, presidente de la Fed, dijo que “los buenos datos son la base para tomar decisiones correctas en toda la economía”.

¿Y las revisiones que Trump criticó? En julio hubo cambios grandes en las cifras de mayo y junio: el empleo estimado se ajustó a la baja en más de 100,000 puestos en cada mes. ¿Es eso raro? Para nada. En años recientes, sobre todo durante la pandemia, las revisiones han sido aún mayores. Así que no es un invento nuevo ni un complot.
Trump también se quejó de una revisión anual que bajó el total de empleos de 2024 en cientos de miles, pero esas correcciones se basan en datos fiscales reales y no son ninguna novedad. Además, aunque Trump señaló que se revisaron a la baja cifras justo antes de las elecciones del año pasado, esos movimientos tampoco son inusuales ni fuera de lo normal.
La verdad, la BLS es reconocida internacionalmente como la mejor en su tipo y sus números son la referencia para medir la salud laboral en EE.UU. William Beach, excomisionado de la BLS, dijo que los ataques de Trump podrían afectar la confianza en esta institución a largo plazo, y eso sí sería un problema real.
Por último, hay otras fuentes de datos sobre empleo, como ADP, pero no son tan completas ni confiables como la BLS. Así que aunque el reporte del empleo pueda tener ajustes y revisiones, sigue siendo la piedra angular para entender cómo anda la economía de Estados Unidos.
¿Ves? Nada de “estafa”, solo un proceso complicado pero serio para mantenernos al día con la realidad del empleo. Así que ya sabes, cuando escuches que “manipulan las cifras”, mejor checa bien antes de alarmarte. 😉
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