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¡Risas que CurAN! Hospital del Niño DIFH transforma la atención a peques con cáncer. 🎈

Pacientes y personal del #Hospital del Niño #DIF #Hidalgo tuvieron un día diferente gracias a la visita de los médicos de la risa de la agrupación #Tibetcito, quienes buscan unir ciencia y empatía para cambiar los entornos hospitalarios y dejar un impacto positivo en los niños que enfrentan tratamientos oncológicos.

La doctora Karla Zuñíga, conocida como Doctora Lula, una de las responsables de este proyecto, explicó que durante su más reciente jornada atendieron a cerca de 40 niños con cáncer y alrededor de 50 trabajadores del hospital, quienes recibieron actividades de magia, juegos de imaginación y mímica. Lo más importante: nunca se les pregunta por su diagnóstico, porque la idea es que vuelvan a sentirse niños y no pacientes.

“Con los niños, el cambio se nota al instante, sus rostros pasan del cansancio o el enojo a la sonrisa. Uno de los aspectos más importantes es que no los vemos como pacientes, sino como niños que quieren jugar y reír”, comentó Lula. Además, el equipo también ofrece masajes, abrazos y mensajes positivos al personal hospitalario, conocidos como “Mensajes del Universo”, que muchos conservan en sus escritorios como recordatorio de por qué eligieron cuidar a otros.

Tibetcito trabaja en cuatro líneas clave: capacitación para escuelas, empresas y organismos públicos; investigación científica; voluntariado operativo; y sensibilización en hospitales. En el ámbito de investigación, ya publicaron artículos sobre la eficacia de la humanización en el tratamiento de pacientes en la Universidad de Oviedo, España, y en el Congreso de la Universidad de Sapiencia, Roma.

La doctora también destacó el respaldo neurocientífico de estas intervenciones: las neuronas espejo permiten que la risa se contagie, activando neurotransmisores que mejoran el ánimo y ayudan en la recuperación médica. Según Lula, “si el doctor, la enfermera o el personal de seguridad sonríen, los demás también lo hacen, y eso hace que la recuperación sea más efectiva”.

Cada visita requiere preparación rigurosa, y los voluntarios reciben capacitación en bioseguridad hospitalaria, desde técnicas de lavado de manos hasta protocolos de intervención emocional. Durante las jornadas, recorren áreas de urgencias, internamiento y oncología, siempre acompañados del personal médico para garantizar que se cumplan las medidas sanitarias.

Actualmente, Tibetcito cuenta con más de 120 voluntarios, entre médicos, psicólogos, estudiantes, personas con discapacidad y adultos mayores, todos enfocados en conectar desde la humanidad con quienes atraviesan momentos de vulnerabilidad. Sus intervenciones son breves, controladas y buscan fortalecer el vínculo humano, el contacto físico responsable y la estimulación emocional positiva.

Además del Hospital del Niño, la agrupación visita otros espacios como la Casa de la Tercera Edad, centros de adicciones y hospitales de la red IMSS-Bienestar. Como parte de su expansión, participarán en la Primera Jornada de Humanización en Servicios de Salud, que se realizará el 23 de octubre en la Universidad Tula-Tepeji.

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Autor Redacción Amaneciendo

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