#Nestlé sorprendió a todos al despedir de manera inmediata a #LaurentFreixe, quien apenas llevaba un año como director ejecutivo global. ¿La razón? No informó sobre una relación romántica con una subordinada directa, lo que se convirtió en un conflicto de intereses para la compañía.

La investigación que terminó en su salida fue liderada por el presidente de Nestlé, Paul Bulcke, junto con el consejero independiente Pablo Isla, apoyados por un asesor externo. Todo empezó gracias a un reporte recibido por el canal de denuncias interno de la empresa.
Freixe, quien había trabajado casi 40 años en Nestlé, asumió el cargo de CEO en septiembre pasado, reemplazando a Mark Schneider. Ahora, Philipp Navratil, veterano de la compañía desde 2001, tomará las riendas como nuevo director ejecutivo.
Paul Bulcke aseguró que esta decisión “no cambia nuestra estrategia ni afecta el rendimiento” y agradeció a Freixe por sus años de servicio. Nestlé también aclaró que no recibirá indemnización por su despido.

No es la primera vez que un gigante corporativo despide a su CEO por este tipo de situaciones. Bernard Looney, de BP, renunció tras no ser completamente transparente sobre su relación con una colega. En McDonald’s, Steve Easterbrook fue despedido en 2019 tras mantener relaciones con varias empleadas; inicialmente recibió US$105 millones como indemnización, que luego devolvió.
Estos casos muestran que, aunque el talento y la trayectoria sean largos, la transparencia y la ética en la empresa no se negocian. Nestlé lo dejó clarito: los valores de la compañía están por encima de todo.
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