¡Se les cuela la #Gasolina gringa! Detectan red de “huachicoleo fiscal” en gran escala en #México.

Cada 10 días, como relojito ⏱️, un barco lleno de gasolina o diésel entra a México desde Estados Unidos… pero con datos falsos sobre su carga. El truco: hacerle el quite a los impuestos. A esto ya le llaman huachicoleo fiscal, y no es poca cosa.

El pasado 19 de marzo, justo a las 07:23 de la mañana, el buque Challenge Procyon llegó al puerto de Tampico, Tamaulipas, trayendo nada menos que 10 millones de litros de diésel. ¿Su misión? Descargar todo a través de mangueras hacia camiones cisterna, que luego se estacionan en una empresa de fletes cerca del Camino Antiguo a Medrano. De ahí, el combustible ilegal se reparte en 18 estados del país.

Pero la jugada se cayó. Ya con la gasolina descargada y resguardada, entraron en acción las fuerzas federales: aseguraron el barco y decomisaron los millones de litros. El Challenge Procyon, operado por la naviera Altamarítima, quedó en manos de las autoridades.

😶 Cuando se le pidió una postura a Altamarítima… simplemente no dijeron ni pío.

El truco: decir que traen “aditivos”.

El buque había salido el 16 de marzo desde Beaumont, Texas, y entró de manera legal. Pero ahí viene la trampa: los tripulantes declararon que cargaban aditivos para lubricantes, no diésel. Según fuentes de inteligencia, cada 10 días llega un barco igualito, donde el capitán miente sobre la carga para esquivar los impuestos correspondientes al combustible.

Y ese diésel que no pasa la prueba en Estados Unidos, en México se vende como si nada, haciendo que el negocio sea redondo… para quienes están en el ajo.

“Esto no es el típico robo de gasolina como cuando la sacan de un ducto”, explican fuentes cercanas al caso. “Aquí el problema es que se mete al país de forma ilegal, sin pagar impuestos. Y eso también es un delito”.

Una red que huele a complicidad.

No es solo el barco. Detrás de este movimiento hay toda una red: dueños de gasolinerías, transportistas y hasta trabajadores de puerto están metidos. Lo que no se vende en Houston, lo mandan para acá, y aquí se revende al precio de la gasolina legal, aunque la calidad sea mala.

Todo esto forma parte de las nuevas estrategias del gobierno federal para frenar este tipo de fraudes fiscales.

Según la Onexpo Nacional, organización que agrupa a los gasolineros, este tipo de huachicoleo mete hasta 300 mil barriles al día a México de manera ilegal. Eso equivale a más de 40 millones de litros diarios que se esconden bajo otras clasificaciones para no pagar impuestos.

¡Uno de cada tres litros es ilegal! 😱

Empresarios del sector calculan que uno de cada tres litros de combustible en México es “pirata”: ya sea robado de ductos, importado con datos falsos o mezclado con químicos prohibidos.

Estamos hablando de cerca de 60 millones de litros ilegales al día, lo que representa un golpe anual de más de 525 mil millones de pesos. No solo pierde el gobierno y Pemex, sino también importadores legales, los motores de nuestros coches… y gana, claro, el crimen organizado.

Los datos muestran que este fenómeno va creciendo. Solo en 2023, México recibió más de 4 mil buques petroleros, y al menos 276 de ellos llegaron a Tampico. De hecho, el 70% de la gasolina que entra al país lo hace por puertos fronterizos con Estados Unidos.

¿Y el barco? Con historial de terror en altamar.

El Challenge Procyon no es nuevo en las aguas turbulentas. Fabricado por Kyoei Tanker en Japón en 2011, navega bajo bandera de Singapur y ha sido víctima de tres asaltos piratas: dos en Indonesia en 2014 y uno más en Callao, Perú, en diciembre de 2022.

En su página, Altamarítima presume ser una de las agencias navieras más fuertes en México, respaldada por Norton Lilly International y Ultramar. Pero ahora, su embarcación está bajo la lupa por ser parte clave en una red que está haciendo que la gasolina ilegal fluya como agua en nuestro país.

Autor Itzel G. Bandala

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