Los incendios forestales que desde el sábado azotan las regiones de Ñuble y Biobío, en el sur de Chile, ya dejaron 20 personas fallecidas, confirmó la noche del lunes el ministro de Interior, Álvaro Elizalde. La emergencia ha obligado a evacuar a miles de personas, dejó 75 heridos y más de 500 personas albergadas, mientras que el fuego consumió 20.000 hectáreas en BíoBio, especialmente en Penco, a unos 500 km al sur de Santiago.

Las condiciones para apagar los incendios han sido durísimas: el calor extremo y un viento seco que baja desde los Andes han complicado las labores de los bomberos, mientras las autoridades mantienen la alerta roja, el estado de catástrofe y el toque de queda nocturno en las zonas afectadas.
En un hecho que ha llamado la atención, un hombre de 50 años, con antecedentes de hurto y problemas con la Ley de Drogas, fue detenido por vecinos en Penco por intentar iniciar un incendio. Según el mayor Bruno Gallardo, se le incautó un encendedor y una bolsa con cables de cobre que presuntamente usaría para prender fuego a vegetación cerca de un cuartel de bomberos.
Desde el inicio de la tragedia, el Gobierno ha dejado claro que perseguirá a los responsables y que estos actos no quedarán impunes. El lunes, en un gesto inédito de unidad, el presidente Gabriel Boric y el presidente electo José Antonio Kast hicieron un llamado conjunto a la responsabilidad ciudadana, agradeciendo la disposición del otro a colaborar, pese a sus claras diferencias políticas. Boric señaló que a Kast le tocará liderar parte del proceso de reconstrucción.
Las imágenes de la zona son desgarradoras: calles llenas de restos carbonizados de vehículos y casas destruidas, dejando claro el tamaño de la tragedia en ciudades como Lirquén. La emergencia sigue activa, y las autoridades llaman a todos los vecinos a mantenerse alertas y seguir las indicaciones oficiales para evitar más víctimas. 🔥
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