El Tren Interurbano México-Toluca se convirtió en el principal motor del crecimiento del transporte ferroviario de pasajeros en el país al triplicar su afluencia durante los primeros ocho meses de 2025, en un contexto donde el sistema completo todavía no logra recuperar los niveles previos a la pandemia. De enero a agosto, el transporte de pasajeros por tren aumentó 11% a nivel nacional, al movilizar 36 millones 310,700 personas, de acuerdo con la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario.

Pese al crecimiento, la cifra sigue 3.6% por debajo de la registrada en 2019, antes del impacto del Covid-19, lo que evidencia que la recuperación del sector sigue incompleta. El discurso oficial de expansión ferroviaria contrasta con una realidad donde el avance se concentra en proyectos específicos impulsados por el Gobierno Federal, sin un repunte generalizado del sistema.
El caso más destacado es el del tren México-Toluca, que incrementó su número de pasajeros 193.6% en comparación con el mismo periodo de 2024, al alcanzar cinco millones 479,800 usuarios. Este salto le permitió consolidarse como el segundo sistema ferroviario más utilizado del país, con una participación de 15.1%, frente al 5.7% que tenía un año antes, impulsado por la apertura gradual de estaciones y la expectativa de concluir su recorrido completo hasta Observatorio en 2026.
En contraste, el Tren Suburbano —el sistema con mayor número de pasajeros y operado bajo concesión— registró una caída de 1.6% en el periodo analizado, al transportar 29 millones 800,600 personas. Su participación en el mercado se redujo de 92.6% a 82.1%, reflejando que el crecimiento del sector no es homogéneo y que incluso los servicios más consolidados enfrentan estancamiento.
El Tren Maya también mostró un aumento significativo al transportar 885,500 pasajeros, un crecimiento anual de 139.4%, aunque su peso en el total sigue siendo limitado, con apenas 2.4% del mercado. Junto con el México-Toluca y el Suburbano, estos tres sistemas concentran prácticamente la totalidad de los usuarios ferroviarios del país, mientras que el resto de los trenes tiene una participación marginal.
Desde el gobierno federal, la presidenta Claudia Sheinbaum ha presentado estos datos como evidencia de una recuperación histórica del sistema ferroviario y ha reiterado planes para nuevas rutas en distintas regiones del país. Sin embargo, las cifras muestran que el repunte descansa en proyectos emblemáticos heredados o impulsados por la administración federal, mientras el sistema en su conjunto continúa sin alcanzar los niveles de demanda que tenía antes de la pandemia, lo que pone en duda la solidez de la recuperación más allá del discurso oficial.
Aunque el Tren Maya ya proyecta un aumento importante de pasajeros para 2026, con metas que superan los dos millones de usuarios anuales, el balance general revela que el transporte ferroviario de pasajeros sigue dependiendo de inversiones públicas intensivas y de expectativas futuras, más que de una consolidación sostenida que permita hablar de una verdadera transformación del sistema a nivel nacional.
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