Desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero, las relaciones entre México y EE.UU. han estado llenas de negociaciones, pero también de declaraciones que tensan la relación bilateral. Esta semana, Trump soltó que “México hace lo que le decimos que haga” en temas de seguridad fronteriza.

La respuesta de Claudia Sheinbaum no se hizo esperar. Primero, con un video sin mencionar a Trump: “En México, el pueblo manda”. Después, agregó sobre la manera de hablar del presidente estadounidense: “Lo he dicho varias veces. El presidente Trump tiene su forma de hablar, pero el único que manda en México es el pueblo”.
Este intercambio ocurre justo después de que México enviara 26 integrantes de cárteles a EE.UU. para enfrentar cargos y tras el acuerdo de pausa de 90 días en los aranceles estadounidenses alcanzado a finales de julio.

🔹 Un patrón repetido: Trump presiona en negociaciones comerciales; Sheinbaum responde con “cabeza fría” y se logran acuerdos temporales, con concesiones en seguridad. Por ejemplo, el 20 de enero Trump amenazó con aranceles del 25% a México y Canadá; al final, se retrasaron y México reforzó la frontera con 10,000 miembros de la Guardia Nacional, además de enviar 29 presuntos narcotraficantes a EE.UU. para enfrentar cargos.
En marzo, Trump comentó que “México y Canadá tienen que hacer mucho más” para frenar drogas y migración. Sheinbaum, nuevamente, destacó que estas medidas buscan proteger a México, y no obedecer órdenes de Washington.
Históricamente, la presión comercial estadounidense ha sido una herramienta recurrente. Durante el primer mandato de Trump, México desplegó casi 15,000 soldados en la frontera ante amenazas de aranceles, lo que generó críticas por afectar derechos de inmigrantes. López Obrador defendió entonces que era necesario negociar para evitar confrontaciones.
🔹 Asimetría evidente: Según Roberto Carlos Hernández, experto en Relaciones Internacionales, México depende fuertemente de Norteamérica (más del 80% de su producción va a EE.UU.), lo que da a Trump un gran margen de presión económica y política. El déficit comercial con México en 2024 fue de US$179,000 millones, aunque Trump ha exagerado cifras en ocasiones.
Sobre la soberanía, México insiste que acuerdos y acciones conjuntas con EE.UU. no vulneran su autonomía, como en el caso del sobrevuelo de un dron estadounidense para investigar crimen organizado. Pero Hernández señala que cuando EE.UU. interviene directamente y se entregan líderes del crimen organizado, el concepto de soberanía se pone en duda.
En el caso más reciente, el traslado de 29 miembros de cárteles a EE.UU. se justificó como “la medida más segura para México”, aunque Hernández apunta que idealmente la soberanía implicaría juzgar y sancionar a esos líderes en territorio nacional.
En resumen, aunque Trump diga que México “hace lo que le decimos”, la realidad muestra un equilibrio: México negocia, cede en seguridad cuando es estratégico, pero mantiene que quien manda realmente es el pueblo mexicano. 💪
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo