El fin de semana volvió a encender las alarmas en Tula de Allende, luego de un ataque armado dentro del bar La Resaca, en la zona de El Llano, Primera Sección, justo frente a Plaza Cristal. De acuerdo con los primeros reportes, cuatro personas perdieron la vida y seis más resultaron heridas cuando un grupo armado entró al lugar y comenzó a disparar. Elementos de la Policía Estatal, Municipal y la Guardia Nacional llegaron para asegurar la zona mientras el personal pericial llevaba a cabo las primeras diligencias.

Tras estos hechos, el gobernador Julio Menchaca Salazar reconoció que en el estado siguen activos varios “focos amarillos” en materia de seguridad, especialmente en las regiones de Tula y Cuautepec, donde desde hace años se concentran tomas clandestinas y estructuras ligadas al huachicoleo. ⛽😬
El mandatario señaló que estas áreas de riesgo no surgieron de la nada, sino que se fueron fortaleciendo “por antiguas complicidades” que en administraciones pasadas permitieron que ciertas células delictivas se asentaran, crecieran y hasta se coordinaran entre sí, elevando la complejidad del problema.
Menchaca aseguró que su gobierno ha enfrentado estas prácticas “de frente” y que ese compromiso se mantendrá durante todo su mandato. Aunque no detalló acciones específicas, reiteró que se está reforzando la estrategia estatal de seguridad y que las intervenciones continuarán justo donde las autoridades han detectado mayor presencia de tomas irregulares y operaciones relacionadas con el robo de combustible.
El gobernador insistió en que la vigilancia será constante y que se mantendrán las acciones necesarias para evitar que estos focos de inseguridad sigan creciendo.
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