Vecinos que viven justo en los límites de Tezoyuca y Atenco están hasta el tope de la contaminación que, aseguran, está provocando una planta asfaltadora instalada a un costado de la autopista Pirámides–Texcoco, casi en el cruce con la carretera federal Texcoco–Lechería.

Según los habitantes, de la chimenea del lugar sale constantemente una nube de humo gris, visible desde varios kilómetros, que deja un fuerte olor y un aire pesado en toda la zona.
“Por las mañanas y en la tarde el olor es insoportable, se mete a las casas y sentimos ardor en los ojos y la garganta”, contó una vecina, mientras otro añadió que “cuando sopla el viento hacia el pueblo, todo se llena de polvo y los niños ya tosen seguido”.
Los pobladores pidieron la intervención urgente de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) y de los ayuntamientos de Tezoyuca y Atenco, para que revisen si la empresa realmente cuenta con permisos ambientales y los sistemas adecuados para controlar las emisiones.
Especialistas consultados advierten que las plantas asfaltadoras liberan partículas suspendidas, gases como dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno, además de compuestos orgánicos volátiles que pueden afectar las vías respiratorias y provocar enfermedades crónicas si no se filtran correctamente.
Los vecinos aclaran que no están en contra del trabajo, pero exigen que la empresa opere bajo las normas ambientales y sin poner en riesgo la salud ni el entorno.
La columna de humo sigue siendo visible desde la autopista, lo que mantiene preocupadas no solo a las comunidades cercanas, sino también a los automovilistas que pasan por la zona todos los días. 🚗💨
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