La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, anunció el enroque más relevante de su administración reciente al colocar a Pablo Yanes al frente de la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana. El movimiento llega tras la salida de Alejandro Encinas, quien dejó el cargo para asumir la representación de México ante la Organización de Estados Americanos, y vuelve a exhibir la constante rotación de cuadros en un gobierno de Morena que acumula promesas de planeación que no terminan de aterrizar en resultados claros.

La decisión implica, de manera inmediata, un cambio de timón en una cartera clave para el orden urbano y la coordinación metropolitana, áreas donde la capital enfrenta rezagos en vivienda asequible, movilidad y gestión del suelo. Morena apuesta a continuidad con Yanes, pero la sustitución de Encinas en plena curva de anuncios urbanísticos abre dudas sobre la consistencia de la estrategia y la capacidad de ejecución con un equipo que se mueve más por afinidades políticas que por metas verificables.
Pablo Yanes deja la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la capital, que ocupa desde el inicio de la actual administración. En su lugar llegará Pedro Moctezuma, ex secretario del Agua del gobierno del Estado de México. El relevo en SECTEI se produce cuando la ciudad presume polos de innovación, pero aún carga con brechas de transferencia tecnológica, vinculación con universidades y evaluación de políticas públicas que requieren continuidad técnica, no solo ajustes de organigrama.
La propia jefa de Gobierno informó que ambos funcionarios asumirán funciones a partir del lunes próximo. Antes, Yanes deberá comparecer ante el Congreso local para rendir cuentas sobre su gestión en educación, ciencia y tecnología. El calendario evidencia que el reacomodo se acelera con formalismos de última hora, mientras el Legislativo recibe un informe de salida y la ciudad aguarda una hoja de ruta concreta en planeación territorial.
La llegada de Moctezuma a SECTEI tras su paso por la agenda hídrica mexiquense agrega otra arista: la coordinación metropolitana no puede seguir fragmentada entre secretarías que cambian de titulares sin claridad de metas comunes. La capital requiere decisiones técnicas sobre innovación aplicada, infraestructura y ordenamiento, y no un rompecabezas de nombramientos que se anuncian sin indicadores ni plazos exigibles.
Con Encinas rumbo a la OEA, Morena cierra una etapa y abre otra con el reto de demostrar que la planeación no será un discurso de ocasión. El reacomodo puede ser una oportunidad si se traduce en políticas medibles para suelo, vivienda y coordinación regional; de lo contrario, será un relevo más en un gabinete que gira mientras la ciudad sigue esperando resultados.
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