La propuesta del Banco de México para reducir las cuotas de intercambio en pagos con tarjetas generó preocupación entre los bancos, y el presidente de la Asociación de Bancos de México, Emilio Romano, señaló que cualquier ajuste deberá acompañarse de mejoras profundas al Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios. Consideró indispensable resolver las limitaciones actuales del SPEI para que realmente pueda competir con tarjetas de crédito y débito en un entorno de pagos digitales más eficiente.

Romano explicó que fusionar CoDi y Dimo en un solo esquema de pagos instantáneos permitiría crear una plataforma robusta que funcione como sustituto viable de los plásticos. Señaló que, sin una modernización integral del SPEI, la reducción de cuotas planteada por Banxico podría terminar afectando a los emisores de tarjetas, un sector que sigue siendo clave para la bancarización y el otorgamiento de crédito en el país.
El proyecto sometido a consulta por Banxico propone fijar las cuotas de intercambio en 0.6 por ciento para tarjetas de crédito y 0.3 por ciento para débito, lo que algunos bancos —como BBVA— consideran un control de precios que puede frenar la expansión del mercado. Romano reveló que la ABM ya sostuvo reuniones con autoridades financieras para analizar los alcances de la regulación y plantear alternativas menos agresivas.
Aunque la ABM coincide con el objetivo del Gobierno federal de reducir el uso de efectivo y digitalizar la economía, Romano insistió en que los emisores de tarjetas cumplen una función esencial y deben seguir siendo incentivados. Añadió que estos productos han permitido ampliar la bancarización y ofrecer financiamiento a millones de personas, algo que no puede ponerse en riesgo con una reducción abrupta de comisiones.
En respuesta, la ABM propuso una estrategia gradual para la disminución de cuotas, acompañada de un esquema de tasa cero dirigido a nuevos establecimientos no bancarizados. La idea es eliminar barreras de entrada para pequeños comercios, de modo que puedan sumarse al sistema de pagos sin enfrentar comisiones que dificulten su integración al mercado digital.
Esta postura fue expuesta durante la firma de un convenio entre la ABM y ConMéxico, cuyo objetivo es impulsar la digitalización del comercio tradicional y fomentar el uso de herramientas financieras en micro, pequeñas y medianas empresas. Romano destacó que este acuerdo se alinea con el Plan México, que busca lograr que el 30 por ciento de las mipymes accedan a crédito formal hacia 2030.
Finalmente, detalló que Nafin y Bancomext ya avanzan en un programa de garantías que permitirá a los bancos otorgar créditos a mipymes con coberturas de hasta 70 por ciento y tasas competitivas, una medida que pretende acelerar la inclusión financiera y fortalecer la adopción de pagos electrónicos en todo el país.
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo