Aunque su esposo trabaja de tiempo completo, a Nicole, madre de cinco hijos en el Gran Manchester, el dinero simplemente no le alcanza para cerrar el mes. En casa no falta lo básico para los pequeños, asegura, pero la familia ha tenido que recurrir a bancos de alimentos para poder cubrir todas sus necesidades.

La situación, cuenta, no solo es económica, también social. Existe un fuerte estigma contra quienes reciben ayudas, incluso cuando hay empleo de por medio. “Me daba mucha pena ir al banco de alimentos con mi esposo trabajando”, relató en noviembre a la BBC. “Muchos no entienden que aun trabajando, las familias pueden pasarla muy mal”.
Nicole es clara: los niños son quienes pagan las consecuencias. “Las circunstancias no son iguales para todos y la gente prefiere ignorarlo”, lamentó.
Y su caso no es aislado. El propio gobierno británico calcula que 14,2 millones de personas viven en pobreza una vez cubiertos los gastos de vivienda. Además, la pobreza infantil alcanzó su nivel más alto desde que hay registros comparables, en 2002.
Para abril de 2024, 4,5 millones de menores vivían en hogares con ingresos bajos, lo que representa 31% de los niños en Reino Unido, según cifras oficiales del Departamento de Trabajo y Pensiones. El número creció en 100 mil respecto al año anterior y organizaciones como Child Poverty Action Group advierten que podría llegar a 4,8 millones de niños en pobreza para 2029-2030.

El economista Adam Corlett, de la Resolution Foundation, fue contundente: “Casi un tercio de los niños en Gran Bretaña vive hoy en la pobreza”.
Navidad en riesgo. 🎄
Danielle, madre de cuatro hijos, enfrenta una historia distinta pero igual de dura. Tras separarse de su pareja y dejar su empleo para cuidar a uno de sus hijos con discapacidad, hoy está desempleada y sola. En entrevista con la BBC confesó que tuvo que advertirles a sus hijos que esta Navidad no habría muchos regalos.
Con apoyo de la organización The Wallich, ella y sus hijos fueron trasladados a un alojamiento temporal, aunque eso implicó perder parte de su red de apoyo. “Hoy nada es barato”, dice Danielle, de 32 años. “Mis hijos no tienen muchas cosas y eso me preocupa”.

Cambios en ayudas, pero hasta 2026. ⏳
Tanto Nicole como Danielle coinciden en que una nueva política del gobierno laborista de Keir Starmer podría aliviar su situación, aunque no entrará en vigor sino hasta 2026.
Desde 2017, una medida aprobada bajo el gobierno conservador de David Cameron impide que familias de bajos ingresos reciban ayudas por más de dos hijos. Según datos de BBC News, 1,6 millones de niños quedaron fuera del apoyo por esta restricción.
La ministra de Hacienda, Rachel Reeves, anunció que el límite se eliminará en abril de 2026. Para organizaciones como Trussell Trust, que opera una amplia red de bancos de alimentos, esta política ha sido el principal detonante de la pobreza infantil.
“Cada semana vemos padres que se saltan comidas para que sus hijos puedan comer, que se envuelven en mantas para no encender la calefacción y fingen que todo está bien, cuando no lo está”, señaló Helen Barnard, directora de políticas de Trussell.
El estigma que también duele.
Nicole insiste en que hay una idea equivocada sobre quienes reciben ayudas. “Trabajo desde los 13 años, siempre he aportado y ahora que lo necesito, siento que el sistema no está ahí”, dice.
De hecho, 59% de los hogares afectados por el límite de dos hijos tienen al menos una persona trabajando. Aun así, el costo de vida no deja de subir. “Siento que me castigaron por tener más de dos hijos”, afirma.

“Mis hijos siempre tienen lo necesario, pero la preocupación es constante: comida, libros, uniformes. Yo llevo 12 años usando la misma ropa”, concluye Nicole, de 30 años.
🗣️ Mientras el debate político sigue, millones de familias en Reino Unido viven al día, haciendo malabares para que a los niños no les falte lo básico. La pregunta es clara, amiks: ¿cuánto más se puede esperar cuando el hambre ya está en casa? 💬🍽️
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