La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este martes que México no participará como miembro pleno en la Junta de Paz creada por Donald Trump para gestionar la posguerra en la Franja de Gaza. La razón expuesta fue la exclusión de Palestina como Estado participante en un organismo que pretende decidir el futuro de su propio territorio. En su lugar, México enviará únicamente a un observador.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que dado que el gobierno mexicano reconoce a Palestina como Estado independiente, resulta inaceptable participar en un mecanismo que no le otorga asiento en la mesa. Es importante la participación de ambos Estados, de Israel y de Palestina, y no está planteado así en el encuentro, declaró la mandataria al justificar la decisión.
El embajador de México ante Naciones Unidas, Héctor Vasconcelos, fue designado para asistir a la reunión inaugural del jueves 19 de febrero en Washington como observador, la misma categoría que adoptó la Comisión Europea. La decisión fue tomada en conjunto con el canciller Juan Ramón de la Fuente.
La Junta de Paz fue establecida por Trump durante el Foro Económico Mundial en Davos y cuenta con un buró fundador que incluye al expresidente británico Tony Blair, al yerno de Trump, Jared Kushner, y al secretario de Estado Marco Rubio. Su presidente vitalicio e indefinido es el propio Trump, un detalle que analistas internacionales señalan como incompatible con cualquier pretensión de imparcialidad.
Sin embargo, la postura de Sheinbaum resulta contradictoria viniendo de un gobierno que mantiene relaciones diplomáticas funcionales con la administración Trump en temas comerciales y migratorios. Rechazar la Junta de Paz es un gesto simbólico que le sale barato y le permite presumir principios, mientras en los asuntos que realmente importan a México sigue cediendo terreno frente a Washington.
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