Lo esencial
Un sismo de 4.3 grados de magnitud se registró la mañana del 7 de marzo en el municipio de San Marcos, Guerrero, según el reporte preliminar del Servicio Sismológico Nacional. El movimiento telúrico ocurrió a las 9:08 horas, con epicentro ubicado a 7 kilómetros al oeste de la cabecera municipal y a una profundidad de 21.1 kilómetros.
Las coordenadas exactas del epicentro se ubicaron en los 16.799 grados de latitud y -99.459 grados de longitud. Hasta el momento de la publicación, autoridades estatales y municipales no habían reportado daños materiales ni personas afectadas por el temblor.
La información divulgada por el organismo sismológico es preliminar, por lo que los parámetros del sismo podrían ajustarse en actualizaciones posteriores. Se recomienda a la población mantenerse atenta a los canales oficiales de comunicación ante cualquier modificación de los datos o medidas de protección civil.

El Servicio Sismológico Nacional reitera que los sismos no son predecibles: no existe método ni tecnología actual que permita anticipar cuándo ocurrirá un movimiento telúrico. México registra decenas de temblores diarios, la mayoría de magnitud imperceptible, debido a su ubicación en una zona de alta actividad tectónica.
Contexto
La caracterización de estos fenómenos en el país depende de dos sistemas fundamentales. El primero, el propio SSN, se encarga de medir la magnitud y ubicar epicentros. El segundo, la Red Acelerográfica Nacional del Instituto de Ingeniería de la UNAM, registra las aceleraciones del suelo durante sismos de gran intensidad.
Según explica el doctor Jorge Aguirre González, coordinador de Ingeniería Sismológica del Instituto de Ingeniería, el efecto de sitio —cómo responde el terreno ante un sismo— varía considerablemente. No todos los suelos amplifican o atenúan el movimiento de igual manera, lo que explica que temblores de similar magnitud provoquen sacudidas distintas en zonas cercanas.

Qué sigue
La institución académica señala que existen aproximadamente 20 métodos diferentes para calcular la magnitud de un sismo. Esta diversidad de herramientas permite a los científicos obtener mediciones más precisas para fines de ingeniería y protección civil.
México mantiene riesgo constante de sismos de gran magnitud. Los eventos de 1985 y 2017, aunque los más recordados por sus consecuencias humanas y materiales, no fueron los de mayor intensidad en la historia del país. El terremoto más fuerte registrado ocurrió el 28 de marzo de 1787 en Oaxaca, con magnitud de 8.6, que generó un tsunami que penetró 6 kilómetros tierra adentro.
Ante la imposibilidad de predicc
Etiquetas: sismo, Guerrero, San Marcos, Servicio Sismológico Nacional, protección civil, riesgo sísmico, Nacional · Sismos y desastres
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo